A Flower’s Journey

A conciencia de lo irreversible. Te adaptas a la posibilidad de una lámpara en el rincón, a poder ser feliz con las piernas, a aceptar que la vida-emoji, y a escribir sobre la belleza con risas. Pero, booom. ¿Puede ser que la vida mute al sentir que el tiempo sucede? Rape. Regaliz. Lámpara. Aunque siga teniendo anemia y el mundo laboral me parezca un complejo, despierto con la ilusión de un prisma. ¡A Francia que nos vamos! Y, no, no estoy acostumbrada a volar tan alto, ni a buscar detrás de un sofá, ni con el ala cogida. Tarareando y saltinbanqueando. Supongo que es natural que tenga miedo, y que me sienta animal, hasta dormir boca abajo con tu brazo de lazo. Si hasta me he enamorado del gato, siendo yo una mujer galguiana. ¿Puede ser que la vida cambie cuando conoces a tu gato-perro, a tu perro-gato? Ya os digo, estoy en estado soprano con tenor ‘in ti-ti’; percusión de árboles y pajaritos. Hasta tocar la frontera del bosque, apagar la lámpara, y volver a irnos, y volver a encenderla, hasta la primera Francia. Roncar. Ostras. Cuqui. ¿Puede ser que la vida cambie si la felicidad es veloz? Ya os digo, estoy en estado de gracias. En nuestro viaje de flor. ^—*_¡A continuación una escena de ‘Adptation’, A Flower’s Journey!

A Flower’s Journey:

ES 3

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