El pedal de un croissant

Una cosa os digo, si coséis camisetas el tiempo se acelera a modo de croissant francés. Y luego es cuando llega la noche y te da por pensar en los pliegues, en la tela french terry, y en que necesitarás la overlock; aunque sea un fastidio enhebrarla. ¿Os lo confieso? Tengo ganas de risas absurdas, de volver a salir, de preguntar qué me pongo. Qué total, luego siempre voy casual. Al coser, una se evade, y de repente se crean fundas. Desde muy chiquitina que mi afición por recortar y rejuntar los recortes, y crear a partir de los mismos, formó parte de mi ilusión vital. Pienso en Hannah Gadsby y en su último show, tanto por simpatizar. Y si coséis una camiseta, recordad que es a partir de un lienzo, y que luego te sirve de piel. Ojalá el pedal de la máquina de coser pudiese parar el tiempo, pero no, que no, que lo acelera un montón. Y tengo ganas de buen tiempo, y ojalá valorásemos más las formas, la simpatía, y lo que nunca podremos saber. Que descoser es factible, aunque sea más lento. ^—*_¡A continuación la canción del post, gnè-gnè!

Gnè-gnè:

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