Abr
24

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Nunca estoy

¿Cuándo fue nuestro último abrazo?  Nunca estoy. Cuarenta días sin tocar ni ser tocada. Limpio y tengo sueños extraños, tengo miedo y me ducho llorando. Ver a alguien en persona me recuerda, sobre todo cuando veo a alguien a quién amo tanto, que no puedo acercarme a ella. Me pongo colonia de hombre. Esto empieza a afectarme más allá de las notas, aunque esté bien, aunque no lo acepte a nivel radical. Escucho podcasts, conferencias de amor, entro en filmin, hago estiramientos, leo un libro de Elvira Lindo, diseño muñecos futuros, y hasta canto vía skype con amigas que adoraré siempre, charlamos sobre nuestros miedos. Nadie al intentar tocarte. Me estiro en el suelo del balcón si hace sol. Cada vez me parezco más a mi hermana mayor, a mi madre. En realidad, recuerdo perfectamente ese último abrazo antes del confinamiento y no quiero compartirlo con nadie. Me gusta el nuevo tema de C.Tangana. Esto es fucking hard. Cerré la puerta y tuve mucho miedo, lloré antes de estar tan triste, pero no tanto como hoy, ¿hasta cuándo? Tú me acostumbraste, porque nunca estoy, y porque estar triste también es estar, y disimularlo sería imbécil, pero es un estar que duele. Somos piel, somos olor de camiseta, también somos eso al recordar, células que se multiplican al expirar. Nadie y todo el mundo, eso es. Lo que hay. Guardo el termómetro de mercurio de cuando era una niña si es que ya no lo soy, lo comparto digitalmente, hablo con Chile, y espero una buena noticia que no llega ni en sueños realistas. Ese abrazo, ese estornudo gracioso. Daría lo que fuese por un espacio anacrónico, a lo bruto, en nuestro último quiero. ^—*-¡Ay, a continuaciónel nuevo tema de Tangana, ‘Nunca Estoy’!
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Abr
22

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Receta para un día de Conmuyfinamiento Dadá

Hola, bienvenidas e idos a un nuevo episodio de ‘Con-Muy-Fina-Miento Dadá’. Hoy, compartiré cómo se prepara un buen día de confinamiento. La gente cree que es un proceso fácil y sencillo pero es algo más complicado de lo que parece. Sacamos una olla gigante, si puede ser de hierro mejor que de aluminio, aunque funcionan igual, y subimos la persiana de la ventana más próxima. Como iréis viendo, se trata de una combinación de ingredientes complejos muy delicada. Abrimos el armario de la ropa, nos quitamos el pijama al bostezar, elegimos un pantalón y una camiseta bien colorida, evitando los alimentos grises, y nos vestimos de un salto. Luego, elegimos unas cuantas reminiscencias del día anterior, con abundante café, un terrón de azúcar, y nos fijamos en las pequeñas variaciones y el punto de esperanza que lanzamos en su interior. En un bol aparte, mezclamos algunos recuerdos del pasado pre-covid con algunos post-covid y contestamos un par de emails o mensajes con amor o/y amabilidad chisposa. La receta puede ser para una o para cuatro personas, al gusto del o de la confinada. Amor, pasiones, obligaciones, emociones, y todas esas iones, las añadimos con un poco de gel antibacteriano. Es muy importante lavarse las manos entre paso y paso. Volcamos el bol en la olla y la tapamos con manualidades varias. Añadimos una pizca de música y podcasts en la olla, evitando telediarios y mass media, apocalipsis, pensamientos inútiles, y aceptación radical. ¡Listo! Removemos la olla cuando estemos aburridas y la dejamos a fuego lento unas horas. Cuando sintáis que no podéis más, añadimos unas cuantas pausas en el balcón y, por la tarde, es muy importante hacer un poquito de deporte para que la levadura del pijama haga su efecto. Por último, ya casi estamos, al llegar la noche, añadimos una ducha o un rato de cariño desmedido, crema hidratante o aceite de almendras, y ternura abundante. Hablo bajito para ir entrando en modo off y que nuestra voz interior no nos quite el sueño. Y así es, amigas y amigos míos, como degustamos un buen día de confinamiento. Si por cualquier cosa peligrosa durante el proceso de cocción se os quemase, pasara o quedara mal, no os preocupéis porque no es una receta fácil y sólo con la práctica llega a salir al dente. Que aprofiti! ^—*_¡Receta inspirada en ‘La Ciencia de los Sueños’ de Gondry, que os enlazo a continuación del post! Read More

Abr
20

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Blade Bifo

Me niego a que mi vida erótica quede relegada o atada a lo virtual y, sin embargo, nos encontramos en este oxímoron: Distancia Social. La distancia no puede ser social, y lo social no puede ser distante. ¿Cómo es el erotismo sin olfato, sin gusto? El erotismo es apreciar un sabor, es esa camiseta sudada al llegar a casa, es la impaciencia y el arte, y justo este virus nos quita estos dos sentidos, nos deja ante la pantalla del confinamiento. Hoy, escuchando a Bifo mientras corría en la elíptica, me he intentado lamer la axila. ¿Qué es el erotismo a partir de ahora? Un cepillo de dientes en movimiento. Es momento de imaginar, de escribir a lo bruto. ¿Habrá sexo pre-covid y sexo post-covid? Está claro que no volveremos a lo que entendíamos antes por erotismo, ya hemos entendido nuestra posible extinción, que el tiempo y el espacio han cambiado forever, y por eso debemos crear más allá de lo establecido, pensar desde lo más carnal, desde el cielo al enjuagarnos la boca. Un nuevo lenguaje. Tal vez, podríamos empezar por pensar en lo que representa el erotismo en nuestras vidas diarias, y en las plantas. Las plantas sumergen su inteligencia en la tierra, a través de las raíces, y desarrollan su erotismo hacia arriba. Un juego que no conocíamos. Tal vez, podríamos empezar por hacer el pino, por replantearnos las máquinas, por poetizar el presente. Y, en este estado de shock, de caosmosis expresa, de gran tristeza, sentir también las pulsaciones, el ritmo de nuestros brazos, las probabilidad del deseo desde el paradigma de Barrow. Seremos eróticos o no seremos, y tendremos que desaprender de este miedo, a lo Blade Runner cuando escuchamos que: ‘“Es toda una experiencia vivir con miedo, eso es lo que significa ser esclavo”. El erotismo será nuestra libertad. ^—*_¡A continuación la canción del post, sobre lo que quiero hacer antes de morir! Read More

Abr
19

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Ponme la mano aquí

Somos astro y somos gatos, somos una canción comercial con orquesta sinfónica entre las piernas. Sigo con la convicción de no tomar decisiones vitales, sigo sin poder sonreír, y me permito la radio del pino y me permito elegir el amor. Escucho música comercial mientras barro, pienso en la sonrisa de Julia Roberts y en sus ojos llorosos. ¡Y me aburro, me aburro, me aburro mucho! Hay dos tipos de actitudes, la mosca que encuentra la única mierda del campo o la mariposa que encuentra la única flor del campo, yo paso de una a otra a lo largo del día. Somos Catalina. La culpa la dejo para los ateos, ostras… ¡Todavía no sé si creo! Que Einstein creyera en Dios siempre me ha fascinado. Espero que estéis bien, llamo a Perdita, a mi madre. Me salva hacer un poco de deporte en casa, sentir el amor a distancia, hablar con los cojines y abonar los lirios. Vale, estoy fatal, me he puesto a C.Tangana en la ducha. Somos lo que ya no fuimos. Esto es una pesadilla pero hasta de ellas nos despertamos un día, ¿verdad? Tampoco creo en los dogmas, o en lo que hay más allá, pero tengo manos. Coso a cámara lenta, aprovecharé esta luz de lluvia para una sesión de fotos, por si algo tuviese cabida, yo qué sé, en algo hay que ‘hacer’. Me quedo contigo. ^—*_¡A continuación la canción del post, de nuestra Rosalía querida! Read More

Fino y Personal

Exisitir en 2046

sábado, mayo 23, 2020

¿Te imaginas que sólo existiéramos en un recuerdo? Salgo a pasear al perro, estamos a 32 grados y nos refugiamos en las sombras rectangulares que proyectan los edificios…

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Destination Calabria

jueves, mayo 21, 2020

Hoy, esta mañana, tres patos han sobrevolado el balcón. Pato es el masculino de pata, como las patas de esta mesa. Creo que el confinamiento ha absurdizado, del…

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