Oct
29

Author:

1 Comment

El dedo anular

Hoy me pregunto si nuestras vidas han cambiado para siempre con esto del covid, me lo pregunto también a nivel amoroso. Me quedo en silencio, ¿todos hemos sentido este nudo desde la ventana a lo largo de la pandemia, verdad? Llevo todo el día tarareando a Tom Rosenthal y su ‘It’s Ok’, me duele Saturno, y escribo con nueve dedos libres y uno vendado. Intento ser feliz, aunque sea viendo gags de los Monty Python, o amando más allá del ahora, sin pensar mucho en el futuro a largo plazo, sin pedir lo imposible, y viviendo con ganas aunque me tema aislada. Siempre fui una niña solitaria, cariñosa, absurda, y supongo que esto se ha acentuado con el confinamiento, días en los que dormir sola ya no es nada raro, como un mono con anorak. Me corté un trozo de dedo rayando patatas para cocinarlas a lo pobre, con la mandolina nueva. Cuando llega la noche, a veces, imagino cómo sería mi vida con una renacuaja o un renacuajo por aquí, aunque supongo que esto también me pasaría por la cabeza sin la maldita pandemia, y me pregunto cómo sería esta noche si blabliblú, y me quedo en silencio. De nuevo. No voy a idealizar, no voy a desvalorar, me digo. Ay, a veces, creo que escribo cada día porque lo intento. It’s Ok. ^—*_¡A continuación del post la canción que no se me va!

Read More

Tom Rosenthal – It’s OK

Oct
25

Author:

1 Comment

Las llaves de Duchamp

No sabía que sobre las cenizas de Marcel Duchamp dejaron sus llaves, ni que con la edad acabaría siendo fan de la limpieza y los lazos. Cuando era pequeña pensaba que la etiqueta snob, que me sonaba a snop, venía de Snoopy; y que las canicas eran un elemento más, natural. Los cánons, las sinfonías, las conversaciones cultas, me hacen feliz. Butifarra con manzana, panallets, mi amiga Perdita, las canas. Últimamente veo manchas negras al mirar, debería de ir al oftalmólogo. De adultas seguimos teniendo creencias cósmicas, absurdas, letales, lo que pasa es que se nos pasa la vida al recoger lo demás. Duchamp se enamoró de una mujer casada, una mujer de franela, una mujer que no quiso dejarlo todo por él, y murió así, con la puerta cerrada y un visillo sobre su cuerpo en llamas. Terminaré el calendario este martes y lo mando a imprenta para compartir, el de 2021 será un año martillo, madera y metal, un año pseudónimo. ¿Quién soy desde mi pasado? Si pudiese entrar en la puerta de Ted Chiang, para verme desde el futuro, me diría que vale. Vale, es el comodín. Una cosa que adoro de Marcel Duchamp es su aburrimiento ante la pulcritud artística y que, a pesar de su futurismo, siempre respetó a su amor del cristal. Arriba, en la cuarta dimensión. Y que pasaba de la fama, del cetro, y bromeaba sobre lo más esencial, para poder entenderlo mejor. Fue un buen hombre, un buen artista, un charming man, fue la vida. Frida durmió en casa de su hermana y yo tendré que viajar hasta Chile para dormir con la mía. Las heridas de Duchamp, el amor romántico desde la inteligencia, la soledadá. ¿Quién soy desde mi futuro? Unas llaves de párking y medio ciega de amor. ^—*_¡A continuación la canción del día, de Joan Miquel Oliver!

Read More

Rumba del Temps:

Oct
23

Author:

1 Comment

Con gafas de celofán

¿Qué araña es esta? Quiero que las gafas 3D vuelvan a ser lo más pero no colaría. Azul, rojo, y blanco y negro. Estoy descongelando el frigo por lo que, en cierto modo, he parado el tiempo hasta mañana. Hubo una década en la que el cine con gafas de celofán era moderno, ir al Imax, soñar en tu vida adulta, no reciclar. Paso un trapo caliente por los cajones del congelador y le doy al soundcloud, bailo música indie mientras pienso en ti, en la imprenta, con pequeños gritos y sintetizadores lineales, sentada sobre la pista de lista, es viernes y quiero ser feliz con el cuello, pero no puedo. No soy una ameba fácil, otro chiste, otro con el que apostar por un libro. En un chubasquero de encaje. Esta tarde, he andado hasta una plaza lejana junto a mi amiga Perdita y he vuelto, y daría lo que fuese porque fuese 2019, y maquillarnos de rojo, la una a la otra, y salir hasta que nos doliese el reloj de muñeca. Mañana será ayer y ahora mismo, mañana hemos quedado para comer y ver una peli con manta, somos burbuja. No escribo, paro, esto tampoco, y coso. Pongo el calefactor, como galletas mikado, y echo de menos cualquier cosa peligrosa que no sea un maldito virus. El hielo deshaciéndose en el planeta, en mi vida, en el suelo de la cocina, en nuestro marco vital. Soy cursi y aún no he logrado dejar de fumar porque vivo en una ciudad mediana. Y nací en los ochenta, y me crecieron los pechos en los noventa, y las canas just now, en 3D. ¿Tú qué tal? Las agujas de coser, las agujas del reloj, las que siento en las piernas cuando intento parar de hacer chistes azules. Estamos en el principio de nuestra extinción, ¿verdad? Pronto cumpliremos cuarenta, y hacer el baile de goku en un frame perdido, viva la pista. ¿Sabéis lo que daría por un cable sin conector? Es lo que hay, el principio y el final, digo. Pero esto no es un déjà vu, no es lo que iba a pasar, y estoy hecha un nudo, y soy una arañita mona. Que si mi tocase, la lotería, el mundo seguiría mal. Voy a ver, voy a ver si las toallas que he puesto debajo del frigo están demasiado mojadas. Una araña a lo Louise Bourgeois, una silla sin bar, una pregunta animal. ^—*_¡A continuación la canción del día, la que estoy bailando just now!

Read More

Run River North -Spider:

Oct
20

Author:

2 Comments

In dieser Stadt

Vivo en el Springfield de cercanías, le digo mientras cruzamos la calle del ayuntamiento, tan cerca del ambulatorio, un poco más allá del súper que abre hasta tarde. Intento no tocarme la cara y me la toco al coger el móvil. Al mediodía, escucho a mi vecino tocar el saxofón y no sé cómo reaccionar al comprender que está versionando ‘Despacito’ en versión jazz, mientras intento cocinar pollo tikka massala con la radio de fondo y un vídeo de youtube con otra mujer cocinando tikka massala. Me faltan ingredientes y uso el martillo como mortero. El perro está en el balcón, estirado. Siento una extraña sensación de alivio al golpear las almendras en una bolsa de plástico y las añado, también me gusta mucho el café. Miro otra vez el móvil, me da tiempo de ducharme. Por la tarde, al menos el arroz quedó genial, sigo con el diseño del calendario de 2021. Pausa, fumo un cigarro en el balcón, abajo veo la terraza del bar de siempre cerrada, al lado de la papelería. Es como si volviéramos a estar confinadas, ¿lo estamos? No voy a ver el telediario esta noche, ni First Dates, ni Filmin. Me siento, escribo un email, me da por escuchar la playlist de ‘Descubrimientos Semanales’ y aquí estoy, con el calefactor y el perro. Esta mañana he ido a correos, alguien ha comprado la ratoncita de Navidad y le he añadido un detalle, una postal y muchas gracias. Aún quedan tres horas para que vuelva a ser mañana en mi ciudad normal. In dieser Stadt. Mañana limpiaré la campana, terminaré la portadadá, y apretaré el enter. Soy afortunada y salir es algo se me antoja de cerca. Vamos Obi, le digo a mi perro, que hace frío. ^—*_¡A continuación la canción del día, de Paolo Conte!

Read More

Ay:

Fino y Personal

A Ghost

martes, agosto 4, 2020

Pues en mi ciudad dormitorio, ya sabéis, el virus repunta. Así que he hecho una lista de cosas no peligrosas para hacer realidad desde casa, junto a Córcholis,…

Read More

Imbécil pero desnuda

lunes, agosto 3, 2020

Abro la puerta y no hay nadie. Hola. Llego con las maletas llenas de piedras, baldosas, y bambú valenciano. Mira. Hola, vuelvo sin perro. Quiero gritar, hasta el…

Read More