feb
22

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Spoons

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Si la tristeza se comiese sería con cucharita de postre. Una cucharita metálica y con sabor a loop que ya no puedes parar. Metálica, estilizada, fría. Una pequeña delicia en la intimidad pública, un dulce amargo al exprimir los ojos. De la mano a la boca y de la boca al suelo. Sí, me refiero a ese tipo de tristeza. A la que viene junto a la decepción, en justas pero continuas dosis. No llena del todo la boca. Después de haberte enamorado, creído que ya, esperado que sí. Esa cucharita bonita que colocan junto al postre y que suele quedar en diagonal, para que la cojas y juegues. ¿Se puede jugar con el dolor que produce la tristeza? Se puede clavar, tragar, lamer, remover. En Nymphomaniac de Lars von Trier la protagonista hasta camina con ellas entre sus piernas, mientras se le van cayendo bajo la atenta mirada de los otros. Que no dicen nada. Aquellos del restaurante, los que no conoces. Siempre me han encantado, aunque las temo porque son el final. u__u_¡Ese final que no querías pedir pero te comes jugando!
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La decepción, ¿qué es?

 

1) La decepción es sorprendente, un susto ante lo esperado.

 

2) La decepción es un juego en el que la ilusión pierde su significado positivo.

 

3) La decepción es numérica.

 

4) La decepción es una reinterpretación, una revisión triste.

 

5) La decepción es una falta grave que no se penaliza.

 

6) La decepción es una contraseña que te recuerda a algo que ahora quieres olvidar.

 

7) La decepción es un bastón antiguo y sin estrenar.

 

8) La decepción es saber lo que pasará habiéndotelo negado.

 

9) La decepción es sobreexplicar lo que pudo ser.

 

10) La decepción también es crecer.

 
11) La decepción es lograrlo sin disfrutar y seguir adelante.

 

 

feb
18

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Ya no sé si lo borro

dada

Bien, supongo que… ¡Ay! La lista de febrero sólo tiene 4 canciones. No ha sido fácil llegar hasta febrero, marzo siempre me supone una montaña por el cumpleaños, porque me hago vieja. Hoy en el ascensor me he visto mayor, con arrugas, rasgos súper marcados, años de vida. Encima. La vida pasa rapidísimo a partir de los treinta, joder. Ha sido un día bonito, eso sí. Pero estoy asustada, aunque A. hace sólo unos días me compró un boleto para viajar (si te toca en el Sorteo te vas tú, dijo). No sé, ok. Aunque el viaje es para dos personas y yo estoy sola, pensé, ir tu novia y tú, le dije, y me sonrió para que no me quejase más, sé feliz. Luego está todo lo demás, que esto me recuerda a mi peli favorita de Woody Allen y no me gusta. Soy un desastre, le digo a mi amiga. Mientras escribo esto me doy cuenta de que será mejor poner la calefacción antes de acostarme. Voy, ya está. ¿Qué sentido tiene escribir esto en público? Tal vez este sea uno de esos posts que cuelgo y luego borro, no quiero seguir eliminando, debe de ser molesto para…, hasta para mí, pienso. ¿Por qué tan tarde, el invierno (digo)? 4 canciones. Read More

 

10 cosas que haría esta noche y que no hago o ya he hecho:

 

1) Decirle que estoy bien, que me voy a dormir, aunque no sea cierto. Es tan amable por preocuparse por mí que no quiero defraudarle. Ella es.

 

2) Jugar con Obi a la pelota, hay pocas cosas que me parezcan más reales.

 

3) Apretar el 9 como si fuese el fin de un paréntesis. 9.

 

4) Intentar no ser tan dura conmigo misma. Eso es difícil. ¡Jo!

 

5) Soñar que existe un futuro e intentar no incluir la muerte aunque sea muerte.

 

6) Mirar la funda del móvil y entender que si fuese la de mi mejor amiga me haría mucha gracia. El gato de Alicia. Las dos compartimos funda.

 

7) Dudar sobre el amor que te prometió el otro al ver como coquetea con otra vía redes sociales, al poco de dejarlo. Será mi imaginación, pero duele igual.

 

8) Una amiga, hace poco, me dijo que escuchaba música que no se entendía. Es mi música favorita, con la que más siento al imaginarla. No la entiendo.

 

9) El nueve debería ser serio, más realista, menos de verdad.

 

10) Gracias. Eso es todo en realidad, gracias.

 

Amanda Palmer – Idioteque.mp3

 

feb
15

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13 Plantas de Interior

Euforbia

Desde hace unos tres años mi amor y afición por las Plantas de Interior ha ido creciendo y expandiéndose hasta convertirse en parte de mi mundo, ese que me hace feliz. Al principio, debo reconocer que tenía mucho miedo de no saber cuidarlas lo suficientemente bien, de no estar a su altura, pero poco a poco he ido aprendiendo con y de ellas, haciéndome amiga y convirtiéndolas en protagonistas de un día a día más relajante y alegre. Muchas de ellas son tropicales, necesitan poca luz y son súper agradecidas (ahora os las muestro y os las describo una por una). Dedicándoles tiempo y cariño, un cuidado que me hace sentir bien, y largas contemplaciones que bien podría asimilar a agradables momentos de intimidad. De hecho, tan importantes se han convertido para mí que gracias a ellas he aprendido a practicar un tipo de Mindfulness inspirado en su ahora. Por eso, y porque me encanta seguir aprendiendo de ellas y compartir esta pasión con vosotrxs, hoy les dedico este post. ^—*_¡Espero que os inspiren! Read More

13 Plantas de Interior al estilo dadá:

costilla-de-adan

1) Costilla de Adán (Monstera) – Se llama así por los agujeros en forma de costilla que presentan algunas de sus grandes hojas. Es una planta tropical, muy típica de México, que se adapta con gran facilidad al interior de nuestra casa en lugares donde no le de la luz directa. Súper resistente y de una belleza increíble debo confesaros que es una de mis favoritas, cuando es feliz en su posición puede llegar a crecer metros. ¿Cómo la cuido? Tengo mi Costilla de Adán desde hace más de dos años y, desde entonces, ya se ha multiplicado por dos o tal vez tres, con sus grandes hojas creciendo y sus raíces aéreas entre tallo y tallo. La trasplanté a una gran maceta al medio año de comprarla y fue espectacular lo mucho que lo agradeció. Al crecer tan rápido coloqué dos grandes palos de bambú en su centro para ir atándola (con hilo de trapillo) y ayudarla a trepar con mucha más comodidad. La riego poquito, una vez a la semana, y la abono cada 15-20 días. Suelo pulverizar sus grandes hojas cada 2-3 días y limpiarlas con un paño húmedo de vez en cuando. También voy girando su maceta a lo largo de los días. Actualmente ya casi llega al techo, creo que debe de medir unos dos metros y está feliz.

 

Clusia

2) Clusia (Copey, Mamey Silvestre) – Esta planta tan cuqui es como un mini árbol. De origen tropical, le gustan las temperaturas cálidas y la luz suave (no directa); de manera que cuanta más luz suave recibe más verde son sus hojas. Unas hojas muy fuertes y resistentes. ¿Cómo la cuido? Hace casi dos años que tengo mi Clusia y ha crecido lo suyo, aunque muy lentamente, desde que la trasplanté en su primera primavera (dicen que en maceta puede llegar a medir hasta 1,5 metros y no pierdo la esperanza aunque sé que deberé tener mucha paciencia). La riego abundantemente una vez a la semana y la abono cada 15-20 días, pulverizo sus hojas cada 2-3 días porque lo necesita y le encanta.

 

Yuca-de-pie-de-elefante

3) Potho – Mi madre le llama potos,  fue ella quien me la regaló hace tiempo. Esta planta es un clásico de interior, por su exuberancia, resistencia, y fácil cuidado. Le gustan los ambientes cálidos. Dicen que es mejor cortarle las hojas cuando crece mucho pero si se cuida con amor también puede convertirse en una planta colgante o hacer que trepe por un palo. ¿Cómo la cuido? Su origen también es tropical y no quiere luz del sol directa, cosa que tengo en cuenta. La tengo situada en un estante alto y, de un tiempo a esta parte, ha crecido tanto que ya tengo previsto trasplantarla a una maceta de cerámica (les gusta mucho más que el plástico pues la cerámica transpira) más grande a principios de esta primavera. En invierno la riego con un poco de agua una vez a la semana y en verano con más de frecuencia (pero nunca la riego mucho pues si lo hiciese podría podrirse). La abono cada 15-20 días, y pulverizo sus hojas generosamente cada tres noches. También limpio sus hojas con un paño húmedo de vez en cuando, le gusta mucho.

 

4) Yuca de pie de elefante – ¡Esta planta es súper dura y fácil de cuidar! Necesita luz suave todo el día, no directa, y poco agua. Es muy original y estética, sus hojas son duras y su tronco ancho, como el pie de un elefante. ¿Cómo la cuido? Tengo la Yuca desde hace medio año, tengo previsto trasplantarla esta primavera a una maceta más grande de cerámica (la cerámica les chifla). Está en un lugar donde le da luz suave (no directa) y temperatura constante de interior, sin corrientes de aire. La riego poco, una vez cada 15-20 días y la abonaré durante el mes de verano cada 15 días (sólo en verano). Limpio sus hojas con un paño húmedo cuando tienen polvo y voy girando la maceta una vez a la semana.

 

Drácena-Deremensis

 

5) Drácena de hoja gruesa (Drácena Deremensis) – Esta palmera sí es vistosa, densa, muy verde, y fácil de cuidar. Le gusta la luz intensa aunque no directa y estar siempre en el mismo sitio, en un ambiente cálido (sin cambios bruscos ni bajadas de temperatura). ¿Cómo la cuido? Suelo regarla una vez a la semana (dos veces a la semana en verano, cuando hace mucho calor), la abono cada 15-20 días, y por las noches la pulverizo sus hojas con amor y las limpio con un paño húmedo de vez en cuando. La tengo situada en un sitio donde le da el sol no-directo durante todo el día. Es muy resistente y fuerte, esta primavera la trasplantaré en una maceta más grande para que esté más contenta si quiere seguir creciendo.

 

Dragena-Marginata

6) Drácena de hoja fina (Drácena Marginata) – Esta palmera es mucho más dura de lo que parece. Le gusta vivir en interior, en un sitio sin corrientes de aire ni luz directa del sol pero sí con luz suave. Es muy estética y da verticalidad al ambiente, aunque cuesta un poco más de cuidar que algunas hermanas suyas. ¿Cómo la cuido? Actualmente tengo en casa dos Dácenas, en dos macetas distintas, las trasplanté hace un año y lo agradecieron mucho (muchas veces las venden en macetas demasiado pequeñas). La suelo regar una vez a la semana, pero cuando veo que alguna hoja se pone marrón espacio los tiempos de riego. La abono una vez cada 15-20 días (menos en invierno que no la abono en esta estación). Suelo pulverizar sus hojas cada 2-3 días y las limpio con un paño húmedo de vez en cuando. El año pasado una de ellas tuvo unos hongos blancos chiquitines en las hojas que saqué con un fungicida que me vendieron en la floristería, se recuperó rápido.

 

Ficus

7) Ficus benjamina – ¡Y menudo ficus! Hace más de siete años que estamos juntos y con el tiempo se ha hecho tan grande como un árbol. Siempre lo he tenido al lado de una ventana (aunque sé que no les gusta la luz directa, creo que la ventana para suficientemente el sol porque es bastante feliz donde está y, además, no les gusta nada que los cambien de sitio. ¿Cómo lo cuido? Lo riego una vez a la semana (dos veces en verano) y lo abono cada 15-20 días (le encanta el abono con hierro). También pulverizo sus hojas una vez a la semana. Actualmente vive en una gran maceta, cada año pongo unos tres dedos de nuevo sustrato en la parte superior, limpio sus hojas con un paño húmedo cuando veo que tiene polvo, y cada año podo el despunte (lo podo en primavera) cortando dos o tres de sus últimas hojas para que crezcan las nuevas. Es muy agradecido.

 

Euforbia

8) Euforbia (Euphorbia Trigona) – También conocida como Planta de Leche ya que a veces segrega una especie de líquido blanco algo irritante con el contacto de la piel (soy alérgica a los lácteos, jiji). Esta es una planta y un cáctus a la vez, tan intrigante en sus formas orgánicas como en su bello color granate burdeos. Particularmente me recuerda a un dinosaurio. ¿Cómo lo cuido? Pues esta planta adora la luz del sol directa, así que en invierno lo pongo al lado de una ventana soleada (pues no soporta las heladas) y en verano, primavera y otoño, en la terracita de al lado de la cocina para que le de el sol directo. No hay que regarla mucho, pues eso la mataría (no soporta demasiada agua), así que me voy esperando a que se seque completamente la tierra y entonces la riego (una vez cada mes y en invierno cada 40-60 días). Necesita un buen drenaje, esta primavera me toca trasplantarla a una maceta de cerámica más grande con tierra especial para cáctus. Es feliz.

 

Alas-de-Ángel

9) Cáctus Alas de Ángel, Orejas de Conejo (Puntia Microdasys) – O, como mi mejor amiga y yo lo llamamos: ‘Cáctus Orejero’. Originario de México este cáctus ramificado es todo simpatía a pesar de sus pinchos pelusines y amarillos. ¿Cómo lo cuido? Pues lo riego muy poquito, una vez cada 20 días (lo riego de golpe cuando la tierra ya está totalmente seca), y lo abono cada dos meses. Tengo que trasplantarlo a una maceta más grande esta primavera con tierra especial para cáctus, ahora todavía es muy chiquitín. Lo tengo situado al lado de una ventana donde no le da la luz directa.

 

Camadorea

10) Camadorea (Camaedorea Elegans) o Palma de Salón – Esta palmera de aspecto frágil y liviano es en realidad súper dura y fácil de cuidar si encuentras un lugar para ella sin corriente de aire ni luz directa. De origen tropical, de México y Guatemala, esta planta de interior es alta, muy estilizada y de un precioso e intenso color verde, muy armoniosa. ¿Cómo la cuido? Mi Camadorea tiene ya dos años desde que la compré. La trasplanté sólo comprarla, pues venía en una maceta muy pequeña, hice el trasplante con gravilla en el fondo y tierra universal para plantas de interior. Vive feliz en un sitio del piso donde llega la luz pero jamás la luz directa del sol, a temperatura estándar de casa, lejos del radiador. La riego un poquito cada semana (con muy poco agua, dejo que la tierra se seque entre riego y riego. La abono una vez cada 15-20 días. También pulverizo sus hojas cada 2-3 días por la noche e intento que esté tranquila.

 

Maranta

11) Maranta (Planta de la Oración) – Ay, mi Maranta tiene ya casi cinco años y sigue creciendo. Me la regaló mi madre de un esqueje y debo confesaros que es una planta que me tiene totalmente enamorada pues cada noche mueve todas sus hojas hacia el cielo de un modo espectacular, casi místico. Originaria de Brasil, le gusta vivir en un sitio sin luz directa y con temperatura constante alrededor de los 15 grados (ahora es cuento el tema de las temperaturas pues es delicado). ¿Cómo la cuido? Suelo regarla una vez cada 15 días en invierno y cada semana el resto de las estaciones, la abono cada 20 días, y pulverizo sus hojas cada 2-3 días. La he trasplantado ya dos veces de maceta, le gusta tener tierra abundante. Tema temperatura: Para proporcionarle un ambiente a su gusto en invierno y otoño la tengo en una mesita del comedor donde le llega luz suave pero está ligeramente fresca (lejos de cualquier radiador), y en verano y primavera la coloco en una terraza sobre una mesa donde tampoco le da la luz directa pero está a temperatura constante. Así vive feliz, y ni se asfixia ni se muere de frío. ¡Ah, una vez enfermó y la podé bastante y revivió tal y como la veis ahora!

 

Suculenta-Coral

12) Suculenta Coral – Esta preciosa suculenta con formas de coral me transporta al océano desde lo terrenal. Este tipo de plantas almacena el agua en sus hojas y pueden pasar mucho tiempo sin ser regadas, aunque necesita sus cuidados y cariño. ¿Cómo la cuido? Le gusta muchísimo el sol directo, por lo que la tengo al lado de la ventana más cálida y luminosa de casa. La riego poquísimo, una vez al mes, y la abono cada dos meses. La trasplanté hace un año y lo agradeció muchísimo, por lo demás vive y crece por sí sola. Es muy agradecida y fotogénica.

 

Zamioculca

13) Zamioculca – ¡Más resistente imposible! Originaria de África, esta planta de interior es ideal para despistados pero amantes de las plantas (novatos). Alta, súper brillante, vertical y de hojas gruesas, es tan fácil de cuidar como hermosa de contemplar. Hace años que la tengo y es todo agradecimiento y amor. ¿Cómo la cuido? La tengo situada en un sitio donde disfruta de luz suave duarante todo el día pero no directa (aguanta bien los sitios con poca luz). La suelo regar una vez cada 15 días (dejando secar la tierra entre riego y riego) y la abono una vez al mes. No la pulverizo. La he trasplantado una vez, pues sus raíces lo demandaban al ser muy voluminosas, y este año dado que ha crecido mucho la volveré a trasplantar a una maceta más grande. Es, de todas las que tengo y os he mostrado, la más fácil de cuidar.

 

Josephine Baker – Then I’ll Be Happy.mp3

 

feb
14

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Las CocaColas son CaraColes

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Ha sido un fin de semana aparentemente tranquilo. Se me ocurre que si este fin de semana hubiese sido el último fin de semana hubiese sido modesto, melancólico. Con Obi estirando sus largas patas y cuerpo de galgo italiano, temblando ante el inminente frío de su ventana favorita del comedor, soleada cuando hace nubes, la que hay al lado del pequeño jardín de interior. Al vivir solos hay pocos ruidos, los vecinos son educados y el móvil casi no ha dado señales de vida. Las justas para no ser inoportuno. Supongo, supongo que está bien así. Me ha dado tiempo de leer a Christophe André y de subrayar lo que un día tal vez abra para recordar, hasta sonreír. Después de un viernes bonito. No sé si algún día dejaré de sentirme sola al vivir sola, pienso al cerrar el libro, al abrir la nevera y cerrarla. Muchas de las personas que sigo por Instagram, que admiro a mi manera, cuelgan fotos de bebés, de parejas, de cenas de encargo. Todo parece perfecto en esa red, tan encuadrado y corazón. Podría haber recogido mi cuarto, en el que estoy ahora, aún ni he encogido el trípode con el que hice las fotos románticas. Creo que le gusta estar de pie, me da pena volver a guardarlo en el armario, me hace compañía. ¿Qué escribir sobre un fin de semana como este? Michale Ende decía que ‘El exterior construye nuestro marco vital’. ^—*_¡10 construcciones del exterior! Read More

 

10 construcciones que observo del exterior inmediato:

 

1) Un pie de elefante en forma de planta. Mirándola se me ha ocurrido que debería coserla en fieltro, coser todas mis plantas de interior en fieltro y cuidarlas también.

 

2) El tiempo y el espacio se expanden cuando estás cambiando. La cama es más grande, las sábanas son más anchas, duermo más horas.

 

3) En la pica del lavabo se han mezclado los peines con el cepillo de dientes, creo que un duende chiquitín se sentiría cómodo al ver la imagen.

 

4) Los tejanos son de un color azul oscuro al que ya no le doy importancia. En realidad, los tejanos nunca me han acabado de parecer cómodos. Y los llevo.

 

5) En la nevera hace frío, no hay calefacción en la nevera.

 

6) Hace meses que tengo la intención de cambiar de llavero, no tiene importancia pero lo tengo presente. Los llaveros siempre me han parecido un accesorio de gracia, como los pósters. Me encanta el concepto de póster. Póster.

 

7) Las preguntas, a veces, son una especie de respuesta para pensar conscientemente. Sigo escribiendo cada día en mi diario, una libreta común. No es distinta.

 

8) El concepto de ‘estar’ y los muebles, la mesa, el sofá, las sillas.

 

9) Vivir tan cerca de un Abacus (papelería) es una sensación origami, aunque no dejen entrar con perros. Confieso que, a veces, tal vez por cercanía, me dejan entrar con Obi en brazos. Es una suerte de la que no me gusta abusar, sólo quiero un pincel, algún papel para seguir recortando.

 

10) Las latas de CocaCola son CaraColes en casa.

 

 

Erótico

dadanoias123

Dime algo bonito

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Absurdos alrededor del Kiwi

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