Abr
16

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Mañana no será otro día


Espacio y tiempo, ¿cómo distinguirlos ahora? Hola. Hasta ducharse se ha convertido en salir. Ya no me apetece hablar por teléfono, no tanto. A punto de terminar el café, cada mañana, sé que voy a estar a solas aunque exista otro futuro, uno mejor o peor, y la rutina de mi vecino inglés logre recordarme que es el mismo día con pequeñas variaciones a descubrir mientras estamos aquí. Lo último que planeé, antes del final del principio, fue viajar a Atacama. Tiene gracia, y no la tiene. Limpio la vitro, pongo una lavadora, dos, y saludo a las zapatillas desde la cabeza mientras no intento nada. Hola. ¿Qué comí antes de ayer? Es imposible recordarlo, tal vez no estuve aquí y me senté en una silla del comedor. Meeeec. El mensajero de la mercería deja el pedido en el ascensor metálico, le dicto el número de DNI desde el interfono, con D de Dedo. Vaya, me han regalado una muestra de colonia de hombre por tanto gasto, Allure de Chanel. ¿Habré hecho un pedido demasiado masculino, demasiado familiar, demasiado falso? Huele bien, así que le pongo un poquito al cojín de Bill Murray y otro poquito a mi muñeca izquierda. ¡Vaya, es como si tuviera visita! ¿Estás aquí? Te echo de menos, te queda bien. Estamos encerrados y somos libres de estarlo, pienso en Sartre y en lo mal que le caía a Simone de Beauvoir. Hola. Una noche lloré de miedo y otra me toqué de casi miedo. Maldita regla menguante. Limpio la mesita de noche como quien acaricia al perro. Esto es dadaísta, estamos en los años veinte, y no estamos. Cuando me pongo la crema hidratante, después de la ducha citada, intento imaginar que he quedado, que la piel sigue en mi cuerpo tal y como Quetzalcóatl sostiene los cielos y el árbol de nuestro origen. Estoy en Atacama, no me lo puedo creer, menudo arreglo. Espacio y tiempo, tarareo para dejar de sufrir. Hola. Lo que es seguro es que de esta no saldremos igual, ni en lo social, ni en lo emocional, ni en lo corporal. ¿Quién fuiste antes de ayer? Imposible recordarlo igual, mañana no será otro día. ^—*_¡A continuación la canción del post, de Cliff Martínez! Read More

Abr
5

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Upstream Color


“¿Qué clase de espacio es el que separa a un hombre de sus semejantes y le hace sentirse solitario? He descubierto que ningún movimiento de las piernas puede aproximar a dos mentes. ¿Cerca de qué queremos vivir nosotros, principalmente?” -escribe David Thhoreau. Me he puesto a llorar viendo ‘Upstream Color’ de Shane Carruth (director de ‘Primer’), un film inspirado en las ideas de David Thoreau, sobre ecologismo, desobediencia civil y vínculos amorosos, cuya sensibilidad y metáforas estético-intelectuales van más allá del sistema. Ahora mismo, creo que si hay una película que pueda hacernos reflexionar sobre nuestra relación con el planeta, y sobre nuestros lazos con la vida animal y vegetal, podría ser esta. Aunque es durísima de ver, más que ‘Primer’. No he llorado porque me sintiese sola, que también, he llorado de rabia, de miedo, de amor, de color, de pensamiento. La sinestesia del ahora, de nuestras manos, de nuestro animal interior, exterior, más allá de ser una mujer o un hombre. Como sé que casi nadie va a leer o va a llegar al final de este post, y tampoco es un gran spoiler, mencionar que me ha flipado la parte en la que los enamorados confunden sus recuerdos al amarse de un modo que trasciende a su propio yo y he empatizado mucho en la consulta ginecológica. Fuck, la volveré a ver y a escuchar siempre. ^—*_¡A continuación el tráiler y un fragmento de David Thoreau! Read More

Abr
4

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¿Qué es la vida sin erotismo?

¿Quién me acompaña si mis ojos que ven no pueden verte? -se pregunta el poeta chileno Miguel Arteche. Es la pregunta que está implícita en el mediometraje «Un Chant d’Amour» de Jean Genet. Escribo esto motivada, en parte, por esta otra pregunta: ¿Qué es la vida sin erotismo? Te parecerá familiar. Es que me hizo sentido -a partir de esta pregunta- volver a «Un Chant d’Amour». Entonces, qué delito han cometido, pues cada uno de los personajes esta en una celda. Una especie de cuarentena obligada por transgredir la ley de lo físico. Muy pronto, uno de ellos lanza el humo de su cigarrillo hacia la otra celda para combatir el olvido. Los muros son penetrables. Luego, se abre un río de onanismo en el que cada personaje aporta lo suyo. Los vigila un guardia y cada planeta tiene su guerra -pienso. El siglo de la carne se hace baile. Genet congela el gesto de la lengua sobre el labio, los besos, sobre los músculos del joven presidiario. Hay alguien que sopla y pasan los días perdiéndose como el humo. Luego de que algunas ensoñaciones invadan al guardia se instala un paréntesis en la imagen, llegando sólo a mostrar a un guardia a punta de pistola y cinturón, hasta perderse en el bosque los reclusos. En una palabra, allí ocurre lo que Jacques Lacan llamó forclusión. Ambos personajes -internados en el bosque- parecieran decir «ya no hay regreso». Sin desnudos si no los suficientes para enmarcar algunas escenas en la ‘L’autophotographie érotique’. No obstante, ese mismo guardia se pregunta si detrás de la puerta hay amor. Hacia el final, entonces, se responde: ¿Qué es la vida sin erotismo? La ayuda de Jean aquí es crucial, pues se aleja el guardia y uno de los hombres alcanza el ramo de flores. «Es asxifiante, es aterrador» -estamos en ese estadio- “pero nos arreglamos un poco”. ^—*_¡A continuación una escena preciosa de ‘Un Chant d’Amour’ de Jean Genet!
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Abr
3

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Lost In

Pues mira, como durante la cuarentena no voy a tomar decisiones importantes he decidido intentar soportarlo. No pongo la tele, ni la radio, aunque miro el móvil. Hago gimnasia fácil y me siento ridícula, pero sudo y me ducho, el resto del día no es fácil para nadie. Por lo menos estoy con Bill Murray, esta noche hemos quedado aunque no parece que le haga ilusión, es un cojín. ¿De qué sirve luchar cuando lo mejor es no salir de casa? Hoy mi gran amiga Sara cumple años, la idea de volver a vernos es maravillosa. Joder, no quiero caer en un estado de apatía, así que nos inventamos cosas para sobrevivir, un corazón de espadas. Sigo cosiendo mascarillas para mis allegados, pero ya no me queda goma elástica. El amor en tiempos de cuarentena, la idea de no lo sé. Una no puede decir que sí o que no cuando lo más importante es no contagiar. Hoy, por ejemplo, he ido a un cumpleaños virtual,  al suyo, y en la fiesta hemos compartido sueños eróticos con Picasso, ha sido de virus. ¿Qué es la vida sin erotismo? Yo no quiero acabar con la boca amordazada pero ya estamos en ese estadio. Es asxifiante, es aterrador, y nos arreglamos un poco.  ^—-*_¡Ay, a continuación la canción del post, en ‘Lost in Translation’! Read More

Fino y Personal

Fase 0, fase dadá

sábado, mayo 9, 2020

¿Qué hacemos? No sé si os lo he contado pero tengo una colección de 7 braguitas con el nombre del día escrito en su frontal. Todo me parece…

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Troncos en los pies

miércoles, mayo 6, 2020

El pasado no volverá a ser como antes. A veces, logro abstraerme y entrar en el mundo de los animales cosidos, otras me siento en el balcón de…

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