Jun
20

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Un día de punta fina

¿Qué me pasa? Estoy rara. Si a los galgos os llaman ‘cabeza lápiz’ tú eres un punta fina. Tengo nuevos miedos y todavía no sé como afrontarlos, le digo. Las baldosas, premios, y descansar. ¿Por qué temblamos así? He limpiado hasta los potingues de maquillaje, ya es suficiente. Rufino de morro fino, le digo, gamberra, contesta. Hoy es el primer día de un verano con mascarilla, tengo miedo de que mis padres se contagien, le digo. Hoy es el solsticio de verano, mejor que San Juan, tengo mucho miedo de los petardos. Yo también, en los dos formatos. Estamos aquí, ahora vuelvo si me das un caramelo. Los perros vais con correa, ven, toma, y me da por pensar que es mutuo, a un metro y medio de distancia, con gafas de sol y estas ganas inmensas de mear. ¿Qué nos pasa? Estoy raro, estoy rara. Saquémonos. ¿Te acuerdas de cuándo calcabas monedas bajo una hoja de papel? Sí, le digo. Pues eso es lo que nos pasa. ^—-*_¡A continuación la canción del día, de Amy Winehouse! Read More

Jun
19

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Aromas extraterrestres


¿Y si los extraterrestres de nuestro planeta fueran aromas? El sentido olfativo es el más erótico, y eso que tengo la nariz pequeña. A veces, puedo recordar el olor de un vino blanco contigo, el olor del Renault 21 de mis padres al sentarme detrás, el olor al suspirar bajo los brazos del fisioterapetua mientras me crujía la espalda, el olor a ese beso de helado. No puedo con el queso ni con la horchata, tampoco soporto el olor a preservativo aunque sean tan útiles. También, recuerdo con frecuencia, el olor al pueblo de mi abuela, hasta Asturias y Andalucía. Y el olor de mi mejor amiga del cole, con pecas y el eucaliptos del patio. Nunca me gustó el olor a bar. ¡Si gozamos de este sentido será por algo muy importante! Recuerdo el olor de tu axila antes de decirte hola. Sí, ya sé, el olfato nos sirve para saber qué comer y qué no comer, para saber a quién amar, cuándo, y cómo amar. Estoy tonta porque sonrío. Ahora huele a tabaco de mujer, a crema hidratante inglesa, y a atardecer con imac. Siempre he pensado que si fuese rica recorrería el mundo sólo para olerlo y escribir sobre la sal de sus lagos. Ay, y el olor a sandía recién cortada, a telas recién lavadas, y a patata frita con sal. Vale, creo que estoy en muchos sitios a la vez y en casa, con tantos champúes y ganas de traspasar la mampara. Pequeña pero con aguja. ^—*_¡A continuación la canción del post, de Woodkid! Read More

Jun
18

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Pure Imagination

Debajo de mi casa hay la típica tienda de caramelos de plástico y colorines. Esponjas, setas, moras, serpientes y piruletas, a veces entro y me permito volver a finales de los ochenta. Recuerdo que un día, de peque, me hice pis encima en una de estas tiendas, con veinte pesetas en la mano y la vergüenza de aceptar que la felicidad me había ganado de por vida, pagué avergonzada y me fui corriendo a casa, con los pantalones empapados. Me gustaban demasiado así que me comí las chuches antes de entrar en la ducha, llorando. ¿Pero qué ha pasado?, preguntaba mi madre desde la puerta. ¡Déjame, no entres, no entres! Ese día fue la última vez de mi vida en el que me lo hice encima, muchos años después ya me vino la regla, los amores, y hasta hoy. Lo malo es que ahora me da mucha vergüenza comer chuches y suelo hacerlo a escondidas en casa, aunque viva sola, y lo bueno es que todavía no sé qué es lo bueno. Bueno, sí. Que la tiendecita sigue abierta tras la pandemia, que me encanta ducharme con música de los ochenta, y que sigo no acordándome de mi calendario menstrual, ¿y el amor? Ay, los pantalones. ^—*_¡A continuación la canción del post, en un mundo de caramelos! Read More

Jun
8

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De vuelta y vuelta

¿Sabes cuando vuelves de un largo viaje y te da la bajona? Pues algo así, pero sin haber salido de casa, y tras un viaje too hard, virus imprevisto, vuelves. Fase 2. Pensé que en seguida estaría animada, y la semana pasada lo parecía, pero está siendo como haber vuelto un poquito más triste y con mascarilla. Durante el confinamiento no sentí que cambiase por dentro, o sí, pero quería sobrevivir y tomé la decisión de no tomar decisiones; pero ahora, ahora que me permito dejar la aceptación radical a un lado, entiendo que los cambios están aquí y que los voy a escuchar, aunque no se pueda bailar. Por ejemplo, me he dado cuenta de que me haría ilusión disfrutar más del tacto, que estaba un poquito demasiado burbuja ya antes del estado de alarma, y me he dado cuenta de que abrazar es también sonreír. Y salir. No es una tristeza antológica, es un es un empezar a volver. Quiero atreverme a mejorar algunos aspectos vitales que solía posponer por y en el tiempo, y me he dado cuenta de que el cariño también es caminar, quedar, compartir. Quiero ser feliz, y quiero con todas mis fuerzas dormir acompañada un día, noches, y acompañar, ¿por qué no? Dicen que el viaje de vuelta forma parte del viaje anterior y será verdadá, hola. Hola, de nuevo, y decidir que vale la pena un sí. ^—*_¡Ay, a continuación la canción del día dá, de C.W. Stoneking y calaveritas, genial! Read More

Fino y Personal

Aromas extraterrestres

viernes, junio 19, 2020

¿Y si los extraterrestres de nuestro planeta fueran aromas? El sentido olfativo es el más erótico, y eso que tengo la nariz pequeña. A veces, puedo recordar el…

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Pure Imagination

jueves, junio 18, 2020

Debajo de mi casa hay la típica tienda de caramelos de plástico y colorines. Esponjas, setas, moras, serpientes y piruletas, a veces entro y me permito volver a…

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