Jun
1

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Reverdecer

El barrio se llena de vida y entre todas nos esforzamos por no re-colocarnos la mascarilla todo el rato. Madre mía forever. Esta tarde he ido hasta la floristería de toda la vida, como agradecimiento por los dos ramos que creó para las personas a las que les envié flores durante el confinamiento, y me ha contado que no esperaba tanto cariño y apoyo por parte de todos los vecinos, que tuvo que crear la web en una semana y que hoy no hay fallecidos y que tal vez lo consigamos. Y nos hemos llamado por nuestros nombres de verde, Carlota, Marta. Sigo paseando y ando, y me topo con una amiga de clases de costura, y queremos abrazarnos, y nos ponemos a reír a dos metros hacia el cielo, ¡ay, qué bien, qué guapa estás! Vuelvo a recolocarme la mascarilla sin querer. Por la mañana, en la oficina de Correos, he sentido un agradecimiento enorme, gracias también por estar allí, con pila. Ando y saludo a un perrito al revés, tal vez a los perros les pase como a nosotras y conozcan mejor a los dueñas que les acompañamos que a sus amores. Vale, todavía estamos en fase 1. Ya estoy en casa otra vez, ¿tan rápido? De la floristería no he podido evitar llevarme un ramillete de liliums en papel de estraza, me encanta su aroma, fuck. ¿Y si lo conseguimos, y si hay vacuna pronto, y si no cierran nuestros comercios de barrio?, pienso al quitarme las deportivas y dejar las llaves en el zapatero, y me cambio, e intento hacerme la cena como si no llevara tres meses cenando a solas. No quiero que llegue este otoño, nunca. No sé si lo conseguiremos, lo de no tocarnos la cara ni a los demás, pero lo hacemos lo mejor que podemos, con amor. Hola junio.^–*_¡A continuación la canción del día, Reverdecer! Read More

Reverdecer:

 

 

 

May
31

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El primer respiro

Hoy he ido a una terraza con mi padre, al que no veía desde el Estado de Alarma. Fase 1. Primera vez que me siento en una silla cerca del mar, cerca del internado donde estudió, ese en el que Almodóvar rodó. Respiramos hasta llegar. Y, de repente, nuestra soledad se ha transformado en sol, a nuestra edad adulta, más pequeños que nunca. Hemos compartido el silencio, la amistad, y el amor desde lo sucedido. Somos muy distintos pero nos parecemos físicamente. Ay, quiero decirle lo mucho que le he echado de menos pero sonrío hacia el cielo. Los pájaros, las plantas, nuestras amistades. Lee tanto, tanto que me invade un sentimiento inmenso de admiración, es un placer escucharlo aunque hable tan poquito. Él lee y yo veo películas, y a los dos nos cae bien Bifo. Con respeto, no nos hemos tocado, ni acercado físicamente, pero ha sido a lo Wong Kar Wai, desde la gramática natural. ¿Esto también es la felicidad, verdad?, hemos pensado los dos a la vez. ¡Qué bien este silencio juntos, qué bien sentarnos uno ante el otro! Somos tímidos, introvertidos, pero le digo que la próxima vez deberíamos ir a caminar sobre el mar. Nuestra primera caña, ahora. Y hemos respirado, y he suspirado, y hemos escuchado a los pájaros, que no hace falta más de tanto dolor. Un poco de humor y un poco de preocupación. También hemos bromeado sobre nuestra nueva concepción del tiempo, sobre Viktor Frankl, y nos hemos vuelto a entristecer pero con amor. La aceptación no es siempre alegre, ni un sueño hecho realidad. Lo peor empieza ahora, me ha dicho en un momento dado. Sé que parezco naïve pero ya lo sé, le he contestado. Ya lo sé, Marta. ¡Mira, allí hay un nido, ¿lo ves?! Sí, sería bonito ir a andar por la playa la próxima vez, me ha dicho. Ha habido instantes en los que casi me pongo a llorar, y así nos hemos podido sentir. No es, ni será, fácil pero estamos aquí, y como decía Victor Frankl: “«Cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos». ^—*_¡A continuación la canción del post dedicada al día de hoy, y esas cosas maravillosas a las que él me acostumbró, y esta foto del post que me ha tomado él después de sus estudios en el mundo de la fotografía! Read More

 

 Bebe – Respirar:

 

 

May
29

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En el descensor

He enganchado celo de topos en el vaso para que parezca espuma, me aburro. ¿En qué soñaban los últimos dinosaurios? Me imagino sentada en un chiringuito, no hay casi nadie, y nos comemos una paella bajo una sombrilla en forma de calamar, descalzos, con olor a sal, libros en la mochila roja, y sin mucho más que contar. Me he sacado el ‘Máster en soledad con un galgo cojo’. Ven, voy. Nunca he sido muy social pero esto empieza a ser de un salvajismo duro. Mira, es que no me importaría un cachete en el culo, de hecho me haría mucha ilusión. Llueve y dejo la ventana abierta, a ver si me mojo en este último viernes de mayo, marzo, abril. Acordamos comer directamente de la paella, a lo punk, sin platos, y con vino blanco casi congelado. Chinchín. Los dinosaurios lo pasaron muy mal. Y ahora, cuando acabe este post, no sé si lloraré, si me tomaré una Dormidina, o si miraré el calendario en forma de red. Espero acordarme de quitar el celo mañana, espero que sí. ^—*_¡A continuación la canción del día, ‘This must be the place’ ! Read More

 

This must be the place’ :

 

 

May
27

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De vista

¿No os pasa que ahora miráis más a los ojos de las personas? Sí, salir con mascarilla es distópico, y es bastante angustiante, pero esta tarde he descubierto que, a la que ya llevas un buen rato intentando ser un poquito feliz, te das cuenta de que al andar nos intentamos sonreír con los ojos. Entre nosotras. Hoy, me he cruzado con varias vecinas a dos metros, he ido a la mercería y a por Aloe Vera, y creo que he sentido algo ‘bueno’. Ese no sé qué que sé yo, he sentido esperanza, alianza. Ganas de mirarte directamente a los ojos. Así que he seguido, y he andado y he andado, con mi pequeño sabueso, hasta el tercer barrio, hasta regresar a la cueva. ¿Así que esto es la nueva normalidad? Me duelen un poco los tobillos y me canso más que antes, pero qué bien, qué bien la calle, qué bien el espacio público, el campanario, los árboles en primavera. Me da la sensación de que todo ha cambiado para siempre y sin embargo siento un cariño antiguo por la ciudad, un amor que antes daba por hecho y que ahora agradezco sin más. Que tengo ganas de más. Joder, qué cursi suena esto, pero es que es el primer día en dos meses en el que podré dormir menos triste. Michael Ende decía que ‘el exterior construye nuestro marco vital’, y tenía razón. Esto va a ser muy duro pero el erotismo está aquí. ^—*_’¡A continuación la canción del día! Read More

Gnè, Gnè:

 

 

Fino y Personal

Advertencia

lunes, mayo 18, 2020

¿Cómo lo lleváis? Yo no quiero volver a la nueva normalidad. Hace un año, hace medio año, un par de meses, era otra. Una otra que seguramente hubiese…

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I Miss Future

martes, mayo 12, 2020

¿Quién fue la última persona a la que abrazaste sin miedo? Sesenta días a solas. Me pregunto tantas cosas peligrosas, lucho ahora contra la apatía y el miedo,…

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