May
4

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Echar de menos a Dick

Echar de menos nos dice cosas de nosotras mismas, más allá del sujeto al que echamos tanto de manos sin entenderlo. Por eso, a veces, echamos de menos cosas, personas, lugares, situaciones, que no quisiéramos de nuevo en nuestras vidas. Ex-novios con lo que no volveríamos, fiestas locas de viernes noche que nos dejaron en coma un fin de semana entero y soleado, o playas en las que nos dolieron los pies. No es que estemos locas o seamos masoquistas, es que también echamos de menos lo bueno de lo malo. Sus grandes dotes de amante, la música que pincharon en esa fiesta, o el olor a crema solar en las rodillas, aunque nos doliera el alma. Echar de menos tiene poco de racional pero ese poco son las cosas buenas, y eso me ayuda a entenderme cuando pienso en un ex tipo Dick que de repente abrazaría con fuerza a sabiendas de que nunca volvería con él. ¿Qué es lo que echo de menos en realidad?, me pregunto entonces para no llamarlo y quedar. Echar de menos conlleva idealización, pensamiento mágico. Es una sensación paradójica, bastante difícil de compartir sin sentirte incoherente o ridícula, sobre todo si eres mujer y te da por expresar lo que sientes aunque te de vergüenza extrema. Por eso, y por mucho más, me gustó tanto la serie ‘ I LOVE DICK’ de Jill Soloway y Sarah Gubbins, inspirada en la novela de Chris Kraus. Un libro que me reservo para este verano con la ilusión de una playa tranquila y arena fina. Sin tantas piedras. ^—*_¡A continuación el tráiler de la serie ‘I LOVE DICK’, que se puede ver en Amazon Prime y os recomiendo de corazón! Read More

 

I love Dick:

 

May
3

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Pasa de verdad

Hoy, al pensar en mi vida presente he descubierto algo nuevo y que me ha hecho mucha ilusión confirmar en terapia. Y es que, desde hace un par de años, he logrado ciertas metas en mi vida a las que suelo quitarle importancia en el día a día, no sé si como medida de precaución o por una humildad inculcada muy acorde con el continente europeo y nuestro pasado. Y es que actualmente soy bastante feliz, por fin estoy saliendo de una depresión que ha durado mucho, demasiado, tanto que a veces casi me di por vencida pero no, con un final de baja intensidad en el que fui resolviendo conflictos y aprendiendo a vivir de nuevo. Oficialmente ya no tengo depresión. ¡Jolines! Nunca pensé que llegaría este momento, ni que llegaría así, como si nada después de tanto. No es que esté súper contenta, ni mucho menos, acepto que soy melancólica, sólo es que estoy bastante bien por fin. Tras meses y años para aprender a escucharme, dejarme sentir, dejarme ayudar y hacer y hacer y seguir escribiendo, y reaprender a pensar. A sonreír por dentro pero también por fuera. No sé cuántos de los que me leéis habéis sufrido depresión, o la habéis vivido en amigos o familiares, pero te cambia la vida y se tarda mucho en superar. ¿Cómo he sabido que ya está terminando casi del todo? Jo, por ejemplo, tengo ganas de viajar, de salir más, de escribir más, estoy contenta, con ganas de descubrir nuevos mundos, pero con calma, sin ansias ni prisas ni angustias. Entendiéndome mejor, con ilusiones y sin el auto-desprecio que ejercía antes en mi ser y que tanto he tenido que analizar para poder cambiar y amarme de nuevo, amar de nuevo. También estoy más activa, aunque me sigue costando horrores ir al gimnasio, socializar, y apreciar la soledad que ya no vivo como algo malo. Sin personificar tanto, bailando, con música, con libros, a través del arte. Re-descubriendo mi marco vital con ternura, poco a poco, día a día. Pero, estoy orgullosa. Orgullosa de haber puesto en orden mi vida sentimental y haberme despedido bien por fin, eligiendo a los amigos que quiero y me quieren de veras, aceptando mi vida en familia, mi vida laboral. Coser y la creatividad también me han ayudado mucho, tanto que se han convertido en algo que ya nunca abandonaré, con lo que quiero seguir, como me pasa escribiendo en el blog. Ha sido súper difícil pero pasa, como me dijeron una vez y me dio mucha rabia ‘todo pasa’, aprendiendo a pensar en el futuro sin rabia. Porque esa rabia me sirvió para seguir adelante pero desaparece con suavidad, convirtiéndose en galaxias de gracias. Gracias por haberme ayudado a vuestra manera, con vuestras interacciones y creatividad, gracias Perdita, gracias Obi, gracias familia. Seguimos adelante ¿vale? A cuidarse. ^—*_ A continuación del post una canción preciosa, que siempre me animan, que ahora toca cuidarse.
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Canción del día y de esta etapa:

 

 

May
2

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Cuéntalo sin hashtag

Ya voy por el medio-final del libro ‘Apegos Feroces’ de Vivian Gornick y no quiero que termine así que lo cierro y me da por llorar y escuchar a Violeta Parra en loop y en sus distintas versiones. El 5 de febrero de 1967 Violeta Parra se suicidó a los 49 años, cuenta su nieta Javiera Parra que para su abuela la canción ‘Gracias a la vida’, que es también la favorita de mi madre, ‘Es una canción de añoranza a la vida, como si ella ya se hubiera ido. Era una despedida’. Como lo es nuestro apego feroz al tomar consciencia del mismo, como lo es la infancia al recordarla como mujer adulta, como en las flores de Emil Nolde. Será por eso que mi canción predilecta de Violeta Parra es ‘Volver a los Diecisiete’, una oda a la libertad a sabiendas de la inocencia vital y social, con sus connotaciones políticas y feministas. No, no me sumo al #cuéntalo porque siempre he vivido en él, y así me sumo de nuevo a él con este post demasiado críptico, de esos que tal vez borre, editando un fanzine que quiero acabar y da miedo. ^—*_¡A continuación tres nuevos fragmentos de ‘Apegos Feroces’ que me encogieron el corazón y una canción preciosa! Read More

Tres fragmentos intermedios de ‘Apegos Feroces’ de Vivian Gornick:

Volver a los Diecisiete:

 

 

Abr
29

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Paz de Armario


Llevo todo el día ordenando la ropa. ¿Sabéis que el pasado miércoles os contaba por aquí que se me rompió la lavadora? Pues lo solucioné, y la nueva hasta seca, y seca al vapor. Sé que es muy marujil pero estoy tan contenta que hasta me he atrevido con el método Konmari. Por supuesto, entre la ropa había disfraces dadaístas, una chaqueta de aviador, otra de karate (nunca he hecho karate pero quería), camisas de mis ex, y un montón de camisetas del instituto y de la época universitaria que ya no me caben y de las que nunca me atreví a despedirme, aunque ahora vaya al gimnasio, ejem. Al final tengo cuatro cajas enormes de ropa para donar, aunque antes avisaré a mi prima y a mis dos amigas por si quisieran algo, incluida la falda de calaveras mexicana con la que tanto bailé por el Barrio Rosa. Arigato, gracias galaxias, y buen viaje. ¡Jo, cuántos recuerdos y emociones! Pero, al menos, ahora abriré el armario y será en presente y dejaré de acordarme de eso kilitos de más al compararme con antes y de ese vestido que me recuerda a otra versión de lo que fui. Me da vergüenza reconocer que hasta he encontrado ropa sin estrenar. Menuda lección, que ya no me pillo ropa hasta dentro de muchos años. Bienvenida Paz de Armario. ^—*_¡La chaqueta de aviadora me la quedo como regalo, y mi camiseta rosa ‘Happy’ de la vida, aunque esté muy gastada, han sido mis guilty pleasure! Read More

 

El vídeo da miedo pero es real:

 

 

Erótico

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lunes, abril 14, 2014

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miércoles, abril 9, 2014

Hoy me he enterado de un montón de cosas, como que a mi querida Dalia Royce le van las chicas o que escuchar villancicos al principio de primavera…

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