Cosida y elefante

Cosida y tambaleante. Lo último que vi antes de la operación fue a un anestesista gigante que me miraba fijamente a los ojos de fieltro mientras una enfermera me acariciaba la pata. Ya hace 20 días que desperté, y creo que empiezo a revivir, aunque ahora mi entrepierna parezca pasada por una peli de la primera época de Tim Burton. Luego, lloré muchísimo, y recordé que cerré la tienda de muñecos, que terminé con un amot incompleto, que mi hermana sigue confinada en la otra punta del mundo, y que aún no han vacunado a mi madre. Soy un elefante. Por suerte, les hice caso y me seco la entrepierna con secador, aunque dejé el lavabo lleno de sangre en el primer, segundo, y tercer pis post-operación. He aprendido a caer bien cuando me mareo. Así que, una vez en casa, me puse a coser elefantes estirada en la cama, y a tope con filmin desde el móvil. Cuatro elefantes, cinco elefantes, seis elefantes, visita al ginecólogo, y más elefantes. Me tambaleo al andar y todavía no he podido salir a la calle, pero ahora por lo menos ya sale el sol en la mano. Escrito desde mi iDit. ^—*_¡Gracias por vuestro cariño y ánimos, que todas y todos los necesitamos! *A continuación la canción del día, muy bruja.

4 Comments on “Cosida y elefante

  1. Sona duríssim tot això, espero que aviat quedi tot enrere i et doni una vida millor. Una abraçada enorme, Marta.

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