Ilusiones, pocas pero muchas

Creo que voy a volver a conducir, lo echo mucho de menos y echo de menos pasar por los Monegros de camino, o de ir a los volcanes de Olot para pensar. También he pensado que tengo ganas, pocas pero muchas, de seguir experimentando con nuevas técnicas de collage contemporáneo, tanto en vitrall como con piedras, pero como seguimos sumidos en esta pandemia mundial del apocalipsis, he decidido que lo haré de manera autodidacta y desde nuevas perspectivas materiales. Por otra parte, el miércoles voy a ir a buscar las ocho cajas de desechos que encontré en la orilla del mar y que no pude traer a tiempo, dado su peso y dimensiones. Tengo que ahorrar para un coche pequeñito, rollo hormiguita perdida, pero me hace ilusión volver a girar con el intermitente a tiempo. Y sigo cosiendo, hoy elefantitos para regalar. Además, ya estoy empezando a diseñar el nuevo calendario para 2021, esta vez a partir de un curso que he realizado en domestika con Pepe Gimeno. Justo esta noche, en Sabadell, tiran petardos porque no sé que se juega nuestro equipo de fútbol, odio los petardos, porque mi perro Obi se pone fatal, pero a la vez me alegra sentir que poco a poco hay ganas de seguir adelante. Será la canícula, que me afecta en las manos, será que tengo ganas de ese ‘más es más’ que Venturi proclamó de espaldas. Pocas pero muchas. Será que los galgos son de papel y burbujas. ^—*_¡A continuación la canción del día sobre ‘La libertad’, de Elenitakatá!

 

Elenitakatá – Tu libertad:

 

 

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