The Jail That Sets You Free

Me da que estamos entrando al nuevo-romanticismo, este movimiento artístico en el que los otros son más importantes que el yo. Ese otro que somos nosotras, y ellos y ellas, ese otra en el que dejas de ser una misma para comprender algo que va más allá. Porque, a ver si me explico, si todos los números pueden ser a la vez otro número, si esto se demuestra y vamos por el caminito estrecho de que sí, entonces el mundo no tiene sentido tal y como lo hemos concebido hasta ahora. Camino, desconecto un mes para pensarlo. La artesanía como método. Es el fin del romanticismo, y a la vez vamos a crear uno nuevo, tampoco digo que vaya a ser mejor, descubriendo el principio de un nuevo movimiento nacido de la muerte como individuo único, desde el absurdo y la ciencia. La tristeza es fuerte, me doy tiempo para sentirla, me niego a no tener miedo. Distancia. Ay, consuelo, hay con suelo. Si uno es igual a dos, entonces ese dos es igual al número que tú digas. Lo nuevo, por ley y sin ella, ya no será como antes, ¿y qué lo es? Ni Internet, ni la tele, ni la radio. Nada de hada, ni siquiera un recuerdo será ya como lo entedemos, ni siquiera tu primera ecuación de segundo grado aprobada en matemáticas será correcta. Mira, un azulejo. Por un caminito estrecho va caminando un bicho, ¿qué bicho es? Lo único que no ha cambiado durante esta ausencia, hoy vuelvo al reconfinamiento, ha sido la soledad. Recogiendo trocitos de casas que nos retrajo el Gloria, o tal vez la vida, baldosas que luego reencontraba en las fachadas del pueblo que ya no doy por tan firmes. Y si tres es también cuatro y diez es catorce, entonces yo tengo derecho a pensar que te quiero pero que tengo mucho miedo. Voy a echar de menos no querer volver. Pero, ay. He vuelto y, al volver, siento que nunca antes había sido como soy hoy, ¿cómo puede el aire estar tan limpio y que todo sea tan triste? Ni los recuerdos tienen esa respuesta que tanto buscamos al intentar ser felices. Porque un hola es un adiós en la ola, lo mismo que ese uno es un dos. ^—*_¡Es una vaca! *A continuación la canción que me ha acompañado en la orilla ‘The Jail That Sets You Free’ ;)

 

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