Mañana no será otro día


Espacio y tiempo, ¿cómo distinguirlos ahora? Hola. Hasta ducharse se ha convertido en salir. Ya no me apetece hablar por teléfono, no tanto. A punto de terminar el café, cada mañana, sé que voy a estar a solas aunque exista otro futuro, uno mejor o peor, y la rutina de mi vecino inglés logre recordarme que es el mismo día con pequeñas variaciones a descubrir mientras estamos aquí. Lo último que planeé, antes del final del principio, fue viajar a Atacama. Tiene gracia, y no la tiene. Limpio la vitro, pongo una lavadora, dos, y saludo a las zapatillas desde la cabeza mientras no intento nada. Hola. ¿Qué comí antes de ayer? Es imposible recordarlo, tal vez no estuve aquí y me senté en una silla del comedor. Meeeec. El mensajero de la mercería deja el pedido en el ascensor metálico, le dicto el número de DNI desde el interfono, con D de Dedo. Vaya, me han regalado una muestra de colonia de hombre por tanto gasto, Allure de Chanel. ¿Habré hecho un pedido demasiado masculino, demasiado familiar, demasiado falso? Huele bien, así que le pongo un poquito al cojín de Bill Murray y otro poquito a mi muñeca izquierda. ¡Vaya, es como si tuviera visita! ¿Estás aquí? Te echo de menos, te queda bien. Estamos encerrados y somos libres de estarlo, pienso en Sartre y en lo mal que le caía a Simone de Beauvoir. Hola. Una noche lloré de miedo y otra me toqué de casi miedo. Maldita regla menguante. Limpio la mesita de noche como quien acaricia al perro. Esto es dadaísta, estamos en los años veinte, y no estamos. Cuando me pongo la crema hidratante, después de la ducha citada, intento imaginar que he quedado, que la piel sigue en mi cuerpo tal y como Quetzalcóatl sostiene los cielos y el árbol de nuestro origen. Estoy en Atacama, no me lo puedo creer, menudo arreglo. Espacio y tiempo, tarareo para dejar de sufrir. Hola. Lo que es seguro es que de esta no saldremos igual, ni en lo social, ni en lo emocional, ni en lo corporal. ¿Quién fuiste antes de ayer? Imposible recordarlo igual, mañana no será otro día. ^—*_¡A continuación la canción del post, de Cliff Martínez!

 

Cliff Martinez – Kafka:

 

 

2 Comments on “Mañana no será otro día

  1. es verdad, yo no me acuerdo ni lo que hice ayer… y hay que estar bien centrado como para qu esto no te afecte la psiquis ja… a aguantar!

    sos vos la de la foto? que linda! saludos

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