Morning has broken

La mañana se ha roto. Me permito estar en shock, en casa, triste, asustada, con esperanza, con momentos de skype que me dejan kao al colgar, manteniendo la calma a pesar de todo lo horrible. Manteniendo la calma como modo de lucha. Confinadas y confinados por amor a la vida. Es momento de respeto y de cariño, de agradecimiento, porque esto va a ser muy duro y vamos a necesitar mucho amor, muchísima ternura para poder seguir adelante. Esta pandemia va a suponer un antes y un después en la mayoría de nuestras vidas, de distintos modos y formas, pero un punto negro. No quiero seguir en estado de shock por hoy, es agotador, voy a pasar mucho tiempo a solas, muchas semanas, dentro de este árbol con ventana, y somos nuestro propio reloj. Aceptación radical y nos quedamos en casa, por ahora, por semanas. Limpio el piso con la radio de fondo, lavo las sábanas blancas con lejía, coso mascarillas que no sé si sirven de mucho, cocino un rato, e intento leer o ver una peli pero casi no me concentro.  Joder, digo mientras observo nuestro futuro inmediato. Vuelvo al estado de shock, vuelvo a permitírmelo. Al rato, intento volver al presente, me siento en el balcón, respiro, y entiendo que seguramente estaremos confinados hasta que llegue el verano. Menudas melenas vamos a llevar. Si no hay segunda ola de la pandemia, si logran la vacuna, sigo rumiando y paro, y escucho a un pajarito cantar. Son tantos pensamientos relacionados con el miedo que intento verlos desde fuera, escribirlos en un papel, compartirlos con mis amigas, pero faltan palabras, falta gramática, y me permito seguir en shock. Aceptación radical, me repito en la ducha, mientras intento volver a sentir este cuerpo. Pierdo con facilidad la noción del tiempo pero intento seguir un horario, una rutina poco complicada. También me he propuesto no tomar grandes decisiones durante la cuarentena, no sobre-informarme, ni intentar comprenderlo todo en tres meses, y dar espacio de cuidados y amor a nuestros encierros voluntarios, y ser compasiva, y amorosa, y tratarnos bien, y agradecer.  Dar las gracias a las enfermeras y enfermeros, auxiliares, farmacéuticos y farmacéuticas, doctoras y doctores, personal de limpieza, personal de las tiendas de alimentación, transportistas, cuidadores y cuidadoras, gracias. Cada día que pasa soy más consciente de que esta pandemia va a suponer un antes y un después en nuestras vidas, en nuestros cuerpos y relaciones, íntimas y planetarias. Mucho amor, muchísimo amor. ^—*_¡A continuación la canción del día, de Cat Stevens!

 

 

2 Comments on “Morning has broken

  1. Nunca estaremos -como ahora- tan cerca de Dios

  2. es verdad que hay momentos que uno se descorazona, pero después el optimismo de uno hace lo suyo y le damos para adelante… saludos!

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