Alicia y su don’t

Los huesos son edificios y las ventanas me recuerdan a no estar sola. Los domingos lo limpio todo de puertas adentro, mientras escucho el podcast de Lardín parafraseando a Anaïs Nin, la mano contra el sol y eso. David Simon va a estrenar una serie con Winona Ryder, ya hay pelis de Ghibli por Netflix, y creo que esto es suficiente para poder escribir. He comprado una cajetilla de tabaco, en el bar turco de la esquina, y ahora que el piso está tan blanco pienso en la directora rumana Adina Pintilie y me siento a escribir hacia fuera, y hacia dentro. El amor es la respuesta, el amor es la pregunta, distinta en cada cuerpo e intelectualidad. Y luego está el tiempo y nuestro modo de tratarnos, de hablarnos, de tocarnos, y de usar las persianas. A ver, que cuando marzo va a mediar, el invierno ha de acabar. Los huesos son edificios y las ventanas nuestros ojos. Los domingos al anochecer siempre me pregunto como sería esta vida si los domingos no limpiase, a lo ritual quimérico, cómo sería mi amor si hubiese tenido hijos, y no soy capaz de saberlo. Ahora las persianas se bajan con un botón y a mi perro le da miedo la mopa, y el rimmel se convierte en toldo corrido. Pienso en el amor, me quito la chaqueta roja, y pongo la calefacción. La vulnerabilidad, ay. Somos animalicos. ¿Sabéis? En realidad, bajo ahora a por la cajetilla, es lo que tiene intentarlo y que me saque el perro. ^—*_ ¡A continuación la canción del post, con Zoë Kravitz versionando a Elvis Presley, y un fragmento de Anaïs Nin!

 

Don’t:


 

Anaïs Nin:

‘La mayor parte de mi vida la pasé enriqueciéndome tanto como pude durante la larga, larga espera de los grandes acontecimientos que ahora me llenan tanto y tan profundamente que me abruman. Ahora entiendo la tremenda preocupación, el trágico sentido de fracaso, el profundo descontento. Estaba esperando. Ésta es la hora de la expansión, de la verdadera vida. Todo lo demás fue una preparación. Treinta años de vigilancia angustiosa. Y ahora estos son los días para los que viví. Y ser conciente de esto, tan conciente, es lo que me resulta casi insoportable. Los seres humanos no pueden soportar conocer el futuro. Para mí, conocer el presente es igual de deslumbrante. Que sea tan intensamente rico ¡y saberlo!’
 
 

4 Comments on “Alicia y su don’t

  1. Pasa el tiempo y me sigue enamorando leerte

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