Amor por la duda


Existen tres vías hacia la mediocridad: la indiferencia, el fanatismo, y la imitación. La indiferencia es la falta de curiosidad, es una nula voluntad por ampliar nuestro amor a la duda. El fanatismo es aclamar un modelo moral de comportamiento sin una posición crítica. La imitación es más compleja, quiero decir que todos aprendemos por imitación pero hay un momento de madurez en el que nuestra existencia conlleva búsqueda y proyectos más allá de los asimilados hasta la adolescencia y de nuestros miedos, más allá del amor romántico, de la flexibilidad social, y de los Kinders Sorpresa. A partir de aquí me pregunto hasta qué punto somos mediocres y entro en las redes sociales y me da por pensar que muchísimo, así en general me da por llorar. Es un hecho que todos somos mediocres, todos y todas, pero no hay motivo para luchar por serlo menos en la vida real, por dudar con más amor todavía, por existir sin descartar nuestras tragedias e inminente muerte. Dentro de 100 años todos los que estamos hoy en las redes sociales estaremos muertos. Al fin y al cabo, en el momento el que el que me extraño de estar tan viva es cuando existo. Me planteo el sentido de la vida y entiendo que nunca lo encontraré porque si así fuese sería mi muerte. Conclusión, lo provisional será mi salvación por ahora, y coso y recorto, capaz de reconocer las tinieblas ante el temor que produce vivir en nuestro ‘viaje del héroe’ en el que nos hemos conocido estos días. ^—^_¡A continuación una súper cancion de Mi Primo Memo!

 

Si te vuelvo a encontrar:

 

Miedo:

 

 

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7 Comments on “Amor por la duda

  1. Hacía más de 10 años que no volvía a esta casa. Han vuelto a mi memoria tus historias, mi profesor de composición, mis antiguos compañeros, todas mis inquietudes que han ido tomando forma con los años. Me alegra leerte otra vez. Ánimo

  2. Aprovecho la ocacion para escribir en este post que no tracenderá y asi expresar lo que quizas no merece trancender.
    Porque la mediocridad es aceptar vivir sin aceptar riesgos. A no levantarce temparano para correr 3 kilometros cada dia. A no encender la radio para lo tropezarce con esa cancion que a otros suena comercial y negar a escuchar lo bueno que puede tener con le pretexto de que le gusta a todo el mundo. En pocas palabras, a perder el miedo que nos separa de ser la persona que queremos.

  3. Yo te adoro Germán :) Gracias por tu texto, me has trasladado a la felicidad espontánea.

  4. Ojalá yo pueda tener siempre la oportunidad de alegrarte, sebes que odio saberte triste. ;P

  5. Me encanta la palabra provisional, la podemos pintar de un color medio ocre o medio verde, eso sí con unos labios rojo duda y unos dientes blancos como las muertes que me están viviendo. ;-)

  6. Me sorprende que no hayas elaborado una lista de las cosas mediocres que alimenan nuestra vida felizmente.

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