La regla de la elefanta

Estoy Pum-Pum, tener la regla con este calor me convierte en una elefanta que lleva días y días andando sin Coca-Cola. Las piernas, los brazos, rodillas, dedos de los pies, manos y detrás de los codos.Tiro el dado y sólo salen unos para avanzar. Así no llegaré jamás hasta allí.. Me llama una amiga y le confieso que estoy en huelga animal. Quiero sonreír a mi madre al recoger a Obi de su casa pero no me sale, se me caen los colmillos al intentarlo y pierdo un paquete de tabaco por el camino. ¿Sabías que las elefantas adultas duermen de pié? Lo sé porque al despertar me duele tantísimo el cuerpo que sólo me queda el consuelo de abanicarme con las orejas. Ahora mismo soy un animal enorme que barrita y barrita. Una de esas que barrita hacia sus ancestras. A veces, cada veintiocho días, preferiría ser una abeja. ^—*_¡A continuación un fragmento del libro ‘Diario de un Cuerpo’de Erika Irusta!

 

Página 41 de ‘Diario de un Cuerpo’ de Erika Irusta:

 

Canción del día:

 

 

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