La terrible sinceridad

Los animales sonríen, sobre todo lo demás hoy no quiero escribir. Creo un gif. ¿No es genial que los días duren más? Hay un ramo de mimosas en la cocina y en el tren de vuelta, este mediodía, hemos estado en silencio. Además, mi carnet de conducir es válido hasta 2021 y de vuelta he vuelto a ir al gimnasio. Miro menos veces al día el email y las cucharitas pequeñas siguen siendo una preciosidad al chuparlas. Lo estoy intentando con todas las fuerzas, aunque no se note. Esta tarde he ido a la escuela de cerámica de mi madre y me he colocado con el olor a barniz, a lo filistima. Ay, es que a veces bailo por dentro y, al llegar a casa, le tiro la pelota a Obi a modo de ecuación matemática. Como un guiño que es X, me encanta jugar. ¡Qué post tan corto! No quiero escribir más esta tarde. Espero que estéis bien, siempre hay algo hermoso cuando somos sinceros, ¿no? Aunque haya sido lunes. ^—*_¡A continuación un vídeo-audio maravilloso de Roberto Arlt sobre la no-fórmula de la felicidad!
 

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