Message Personnel

Ayer me pasé el día con la cabeza bajo la almohada, hoy ya todo bien. ‘Se ha despertado el día llorón’, o eso me ha dicho mi madre al llamarme por teléfono este mediodía para comprobar si seguía viva a pesar de que siga sin querer hablar desde el día uno. Ni del tiempo. Cada tres meses recibo el mismo mensaje del ex-veterinario: ‘Marta, recuerda que debes desparasitar a Oberón’. Lo leo para mis adentros, le miro en su camita de esponja y le sonrío de soslayo, igual que él a mí. Ay, los ex. Mantenemos una relación meta-lingüística, él está tranquilo y yo coso una réplica suya. Al atardecer, mi madre me ha traído una tortilla de patatas recién hecha: ‘Ya sé que no quieres hablar pero come’, y se ha ido. Me entero por Twitter de que ha muerto France Gall y de que tres personas a las que sigo y admiro se han conocido en la vida real. Uso el metro azul de costura para calcular una pared. Ya termina la Navidadá, pienso mientras me ducho con agua mega caliente. Y aquí estoy, contestando un par de emails con la lista de ‘Descubrimiento Semanal’ en Spotify y una pinza en el pelo. Si todo esto fuese real no lo escribiría. Sólo, es que antes de secarme el cabello, quiero acordarme de la suerte que tengo aunque esté triste. *—-^_¡Ay, siempre fui más de Françoise Hardy!

Canción del día:

 

 

If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!

Related posts:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *