El dedo meñique

Hoy he estado hablando con una mujer muy sabia, ay. Tengo la suerte de contar con cuatro mujeres muy sabias en mi vida, a veces miro el dedo meñique de la mano y me imagino allí. Bueno, como os decía, en la conversación hemos tratado cómo al sentir las vivencias que nos suceden en el presente se nos juntan otras vivencias similares del pasado. Por lo que, si lo que nos afecta es triste o injusto, puede volverse exponencial si no tomamos consciencia de todo lo que rodea esa situación en nuestra cabeza y corazón, pues nuestras emociones son asociativas. Por ejemplo, si un hombre te hace sentir injustamente tratada con un comentario o comportamiento, puede ser que lo unas a todas las veces que has vivido situaciones similares y pagarlas todas de golpe con él. No defiendo al hombre del ejemplo, ante todo el derecho a defendernos, pero hemos coincidido en que está bien no mezclar en esa defensa individual del momento todas las del pasado, o dejarle patente que nuestra reacción viene de antaño. Y cuando digo hombre digo persona. Quiero decir, a ver si me explico bien, concreto el ejemplo, que si por ejemplo un hombre del pasado te humilló y luego vives con otro hombre una situación de tono similar pero mucho menos grave, está bien que podamos distinguirlos porque a lo mejor no son igual de graves y puedes trabajarlas de distinto modo a nivel psicológico y social. Tal vez con uno puedas hablar a diferencia de con el otro del pasado, o si no hablar poder perdonar o reaccionar desde el caso individual y no global. No sé si tiene sentido para alguien más o si tiene sentido más allá de la propia experiencia. Sé que suena extraño pero esta reflexión, hoy, a mí me ha ayudado por dentro. ^—*_¡Ay, a continuación del post la canción del día!

 

Canción del día:

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