You’ll get there

Siempre que quedo con Pétula nos encontramos un colchón abandonado y subimos una cuesta que ninguna de las dos había subido antes y luego estamos bien. Seguro que es casualidad pero como siempre nos sucede lo mismo me parece muy tierno y sonreímos y seguimos andando, suerte que llevamos zapatillas cómodas. Tú azules y yo doradas. Paseamos, tomamos algo, y estamos tranquilas. Con ella me siento a gusto, en calma, aunque a veces hablemos de cosas muy serias o tristes. Siempre hay algo que celebrar, estamos bien, estamos bien, decimos las dos abrigadas. Me gusta tú chaqueta con pelo, yo no encuentro ninguna para este tiempo, mira… ¡La que llevo tiene ya muchas bolas! Así que fuimos de tiendecitas antes de despedirnos, la condición es que esté hecha aquí, de consumo responsable. En Gracia hay diseñadores condales de lo más estilosos. ¡Ésta, ésta es perfecta! Pues me la llevo puesta. Ha sido genial ir a la Fira del Llibre Independent Autoeditat de Barcelona contigo. Sí, ¿te sabe mal si cuento la situación de micromachismo que hemos vivido hoy en el blog? ¡Qué va! El hecho es que Pétula y yo tenemos la voz muy dulce y cariñosa, al terminar de comer en un restaurante, el camarero se acercó mucho a nosotras y nos comentó lo muchísimo que le llamaba la atención la finura de nuestras voces, imitándonos al pronunciar no sé qué. Las dos nos quedamos calladas, estábamos hablando de nuestras cosas, le pusimos mala cara, y comentamos en voz lo suficientemente alta para que nos entendiera, que su intervención había sido bastante incómoda e innecesaria. ¿Por qué ese comentario? ¿Tenía que imitarnos? No es agradable que un desconocido se acerque tanto a ti para imitarte o comentar un aspecto de tu físico, aunque no lo hiciese con mala intención fue desagradable de verdad. Fue incómodo que nos imitase, que se diese esa licencia machiruli, y a estas alturas de la vida ya no estamos para micromachismos ni para machismos ni para nada de eso. La vida es demasiado valiosa para no querernos, y para no querernos mucho entre nosotras. Ay, lo bonito fue que seguimos andando, como hacemos siempre desde que nos conocemos, hace ya más de diez años.  Así que si este invierno veis a una chica con un abrigo abrigable somos nosotras, todas nosotras. ^—*_¡La ilustración del post son los stickers que le pillé a Laura Endy!

A continuación una lista de 10 cosas que sentí paseando con ella:

 

1) El colchón que nos encontramos es el colchón de nuestra amistad.
2) Subimos y subimos y subimos, primero fuimos chicas, ahora mujeres y un día abuelitas.
3) Nos entendemos más allá de las banderas, como mujeres.
4) Siempre aprendo de cine contigo. Siempre aprendo contigo.
5) La pedagogía en el arte, aunque no tengamos hijos es vital para todas.
6) Olvidamos nombres de artistas pero que ya sabemos y a los cuáles nos referimos igual.
7) Siempre nos perdemos pero eso ayuda.
8) Nuestros barrios, agradecemos la calma.
9) Nos conocimos cuando Internet era naïve.
10) Pronto, subiendo nuestro ‘turó’. Subiendo y subiendo juntas.

 

 

Canción dedicada a Pétula:

 


 

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