El 7 de septiembre

Mecano. Me sé todas sus letras porque nací en los ochenta y hoy es siete de septiembre. Los rituales tienen su olor, sus sonidos, sus letras, su camino, su luz. La primera juventud también. Evocaciones para luego viajar en el tiempo hasta el momento exacto. Aunque Mecano quedaría fatal en un libro de Ana María Matute. Ahora pongo Mecano en Spotify y me veo sentada en la parte de atrás de un Renault 21 gris, junto a mi hermana mayor, mirando por la ventanilla como si yo también fuese mayor, mucho mayor. El techo es como de moqueta gris clara y los asientos de pana. Cuando llovía mi padre abría la ventanilla de su asiento, sin decir nada, y nos venían chispas de agua y nos reíamos sin hablar, en el coche escuchábamos la música, no hablábamos porque era muy guay. Olía a nosotros cuatro. Siempre me ha encantado ir en coche, como a mi tía Chon. En esa época mi padre tenía mi edad y yo me preguntaba cómo sería cuando fuese como él. Pero nunca lo he sido. Cuando el viaje era largo mi madre siempre tenía bocadillos envueltos y zumos de melocotón en lata. El tiempo duraba más. Jugábamos a buscar matrículas con números repetidos, usábamos el apoya-brazos como línea separatoria para no pelearnos entre nosotras y cuando íbamos hasta Asturias jugábamos a cartas sobre el mismo. Cada verano, un año más. Y, ahora, Kano pone siempre el mismo CD que grabó hace cuatro años para su coche, y voy delante. Y me sé las de Nicolas Jaar y abrimos la ventana mientras recorremos el Montseny en coche. Y huele a nosotros. Pero ya no me imagino de mayor, he dejado de hacerlo. ^—*_¡A continuación una lista de 10 cosas que imaginaba que sería de mayor y no he sido y una canción que va desto y que es de Mecano!
 

10 cosas que imaginaba que sería de mayor y no he sido:

 

1) No he sido madre. Recuerdo que de jovencita me imaginaba como madre por puro espíritu espejo pero luego fui cambiando por muchos motivos. Marta, ahora eres tieta y es precioso también.

 

2) Una gran conductora. Tengo el carnet desde los 18 años y, aunque he conducido mucho, no hay nada que adore más que ir de copiloto.

 

3) La pana, me flipaba la pana de pequeña. Y ahora no tengo nada de pana, ¿debería coser algo con pana? Tal vez sea una señal.

 

4) Una mujer con la voz grave. De pequeñita tenía la voz fina y siempre tuve la ilusión de tenerla grave, tal vez con los años (pensaba en secreto). Aceptado.

 

5) Escritora. Los libros siempre me han hecho volar y yo quería seguir volando en todos los sentidos. Ahora sigo leyendo y leyendo, y aunque no he sido escritora sí sigo escribiendo mucho pero no de profesión.

 
6) De pequeñita, cuando me imaginaba de mayor, quería ser una mujer con el cabello muy largo. Es un trauma, siempre lo llevé muy corto de pequeña. Y, bueno, aún estoy en ello. Me da igual que pueda parecer superficial, para mí tiene su significado.

 

7) Sonará cutre, pero de niña a veces me imaginaba cómo serían mis pechos. Mi cuerpo de mujer cuando dejase de ser niña o adolescente. Dejé de idealizarlo al tener la regla, que me vino súper tarde, y blabliblú.

 

8) Al final no he ido a Nueva York, todavía no he ido aunque de jovenzuela me imaginase paseando por sus calles a través de las primeras películas que veía y me molaban.

 

9) Me imaginaba viviendo con mi pareja. Ahora no cambiaría vivir sola pero de jovencita no lo hubiese entendido. Aún y tener pareja y estar bien o mejor.

 

10) Cocinando platos ricos para comer, pero soy un desastre en la cocina. Menuda decepción para mi yo pequeña, tan ‘llaminera’. Aunque, bueno, al menos cumplí lo de ser diseñadora de juguetes ;)

 

 

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One Comment on “El 7 de septiembre

  1. Los zumos de melocotón en lata seguro que eran de La Verja. Madre mía…

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