Fragmentados

En Internet estamos fragmentados, no lo digo en plan mal. Es un tema relacional, con las redes sociales, con las aplicaciones del móvil, con nuestros espacios online, con nuestros clicks, comentarios, likes, corazones, privados y/o públicos. Estamos fragmentados y no siempre de un modo consciente, junto a nuestro propio anónimo. Como cuando surgieron las ciudades y a partir de ellas el ciudadano anónimo. Una fragmentación que pisa la barrera entre la ficción y la no ficción, desde lo personal, entre nuestros avatares y nuestros cuerpos reales. Porque cuando hablamos a través del teclado, o hasta a través de Skype, no dejamos de ser otra persona, otro animal. ¿Quién no se ha puesto guapo para hablar a través de Skype? ¿Quién no ha hablado vía Whatsapp con alguien mientras habla de otro modo con el que tiene al lado físicamente? Arreglarse, así decimos cuando nos acicalamos un poco para salir por los lares. Y así cambia el concepto de ‘salir’ desde que estamos conectados, desde la fotografía, y así escribimos ‘jajaja’ sin reír o riendo de otro modo muy distinto y desde el otro lado. Porque, aunque ya no seamos capaces de comprender nuestra propia visión del ‘yo’, me parece que, en realidad, es tal la confusión con nosotros mismos que la de los otros nos parece obvia, comprensible. Y hasta tranquilizadora en algunos momentos, muy angustiosa en otros tantos. ¿Será la desfragmentación una utopía de hoy? ^—*_¡Ay!

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One Comment on “Fragmentados

  1. Descubrimos nuestros otros yo y nos fragmentamos, lo malo es que más de uno luego no sabe volver al conunto de su yo. Pero es un nuevo modo de entendernos a nosotros mismos, un nuevo diálogo interior

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