Las brujas también caminan

Hay días en los que pensar demasiado sobre un mismo tema no sirve de casi nada, hay días así. Y, como no quiero caer en loops, hace un tiempo que estoy intentando agregar hábitos en mi vida que no se relacionen con el concepto básico de reflexionar y reflexionar y seguir reflexionando por dentro. Ni de recordar o planear o leer más sobre el dichoso tema. Ay, tal vez porque me caracterizo por ser una mujer introspectiva y muy sensible, quién sabe si demasiado, intento añadir más exterior y simplicidad en mi vida diaria. Por eso, hoy he ido al gimnasio, en el cual sé que a partir de los 20 minutos pierdo la vergüenza y empiezo a sentir  mi cuerpo hasta olvidarme del resto, y por eso luego he ido a buscar a mi madre a clase de cerámica y me ha encantado ver lo que hacen sus compañeros y ella misma. Con Obi, claro, porque él también necesita salir y le encanta el barrio más que a mí. Que, en el fondo, él también es una excusa para hablar con las personas que me preguntan por qué tiembla tanto, o por qué es tan pati-largo. Sé que suena básico pero yo he tardado la vida en empezar a lograrlo. Creo que las plantas de interior fueron mi primer paso, regarlas, cuidarlas, trasplantarlas, observarlas, forma parte de mi mindfulness particular. En verde, como en Asturias. ¿Cómo? Pues, aunque suene raro, empezando por no juzgarme, por dejarme vivir sin tratarme mal al no encontrar siempre soluciones o la mejor conclusión. Ay, supongo que a estas alturas todos tenemos nuestros mantras y el mío, cuando quiero con todas mis fuerzas dar más espacio a mi día a día sin caer en el agobio, es el siguiente: “Tengo cualidades de las que me puedo sentir satisfecha’. Porque haberlas haylas y las brujas también caminan. ^—*_¡A continuación del post 5 cosas que me trasladan a lo que hay!

 

5 cosas que me trasladan a lo que hay aunque no sea intelectual:

 

1) Mi perro Obi, obvio.

 

2) Dejar el teléfono en casa cuando salgo a hacer cosas, ya sea la compra, comer fuera, tomar algo con mi vecina, o ir al gimnasio o a pasear un rato.

 

3) Buscar la luna aunque sea de día. En esta época del año me encantan los cielos dobles.

 

4) Fijarme en las personas con las que me cruzo e intentar empatizar en algo con ellas, aunque a veces me lo invente un poco. Obi hace lo mismo con los otros perros.

 

5) Notar las distintas texturas de los suelos de mi barrio al andar. Supongo que por eso me encanta llevar zapatos planos y de suela fina. Como a una perra salchicha, como a una bruja sin escoba.

 

 

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2 Comments on “Las brujas también caminan

  1. @Scheherazade Pues en un ritual jodorowskiano deberíamos darnos las manos y bailar para traspasárnoslo o no. Ay. Abrazo grande.

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