Youth

youth-dadanoias

Cuando era muy pequeña y en la pantalla de casa sucedía algo que me parecía increíble, normalmente en dibujos animados, mi reacción era apagar la tele inmediatamente. Mi intención era congelar el momento para poder disfrutarlo más rato aunque no fuera de un modo convencional, y así alargar ese maravilloso momento hasta que se volviera a dar al ‘On’ o hasta la próxima vez. Solía hacerlo cuando estaba sola, tantas tardes después del colegio, porque algo en mi interior me decía que al ser mágico sólo sucedería así, a solas y en el momento exacto, que con mis padres o mi hermana mayor al lado no pasaría igual o se enfadarían. Fue con el tiempo cuando me di cuenta de que a eso se le llama inocencia, hipersensibilidad. Lo que me lleva a transcribir como me he sentido esta tarde viendo la película ‘Youth’, parando el film cuando la belleza sucumbía la pantalla, más de una vez, y más de seis. Congelando la imagen del plasma cuando su mundo se derrumba junto al de su padre. Cuando una pelota de tenis quedaba justo en el centro de las rejas romboidales, cuando una frase cambia tu relación con los hombres para siempre. Es una película mágica y, ahora, ya no sé si podré encender la pantalla de nuevo. Jo, la belleza. ^—*_7 motivos por los que ver Youth de Paolo Sorrentino.

 

7 motivos por los que ver Youth de Paolo Sorrentino:

 

1) El amor. (Creo que, en realidad, este sería ya el motivo en sí).

 

2) La idea de ‘las distancias’ en la vida de uno mismo.

 

3) La aceptación de lo sentimental desde la mirada masculina. La emoción.

 

4) Las sensaciones cósmicas de la intuición.

 

5) El placer como experiencia cinematográfica, casi táctil.

 

6) Las luces que rodean la pantalla del film.

 

7) La mujer y su libertad, más allá de lo difícil.

 


 

If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!

Related posts:

3 Comments on “Youth

  1. Yo la vi el mes pasado. Es una película muy buena. Cuando terminé de verla, se me quedó algo clavado en el corazón. :)

  2. Atrapar el momento es complejo. Si lo encerramos demasiado se aja, pero si logramos mantenerlo fresco crece y vive. Sin embargo, atrapar el momento no sólo depende de uno, si no también de que los demás no empañen su imagen de tal modo que el momento se estrepee porque en nuestra mente cobre otro sentido. Y en la televisión, o en el cine, o determinada canción, o el aroma de un café, puede darnos miles de momentos diferentes en cada ocasión, curiosamente los momentos de la infancia suelen ser los que más nos enternezcan. Quizá porque por entonces éramos inocentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *