Mi Jennifer Coonelly en hombre

dadanoias-pienso

‘¿Qué piensas?’, me preguntas acurrucados después de hacer el amor. Aunque no sea en voz alta, aunque no sea ayer, aunque tal vez ya lo sepas y la respuesta sea siempre la misma: no estoy pensando en nada, estoy mirándonos desde arriba. Imaginando que de repente ya se podría acabar el mundo, que YA lo he entendido. Visualizando nuestra estampa en la posición exacta en la que han quedado nuestros esqueletos calcinados sobre las sábanas blancas, después de ser muy felices, todavía felices. Te veo muy largo y hermoso, te admiro y te adoro desde el techo, te pareces a Jennifer Coonelly en hombre. Entonces te toco con mis dedos futuros aunque no lo sepas, mientras sigues sepulcralmente quieto/quieta. Veo tus rótulas marcadas entre mis fémures, tu media sonrisa con mi otra media sonrisa, tú, tú y yo en silencio. Me deshago, te mato de golpe y te doy un besito en la mejilla megablanca a pesar de que no me lo hayas preguntado, ni pedido, ni nada. Despojándonos así de nuestra piel, hasta llegar a los huesos y ese más allá de tu mirada sin memoria. Eres un ser para gozar desde arriba. Porque hasta cuando estamos muertecitos nuestros dos esqueletos sobrepuestos se me antojan románticos, mientras uno le pregunta al otro si es posible que ambos nos sintamos igual al mismo tiempo, en el mismo siglo, ¡qué suerte! Entre huecos de ternura y de dureza encubierta, como al follar. Ay, sí, que a veces me haces un poco de daño y eso me encanta y, tal vez por eso, luego sigo y puedo sentir tus grandes colmillos a lo Jim Jarmusch, tu tráquea de humo y tus pies de radiografía, ya con los ojos cerrados y muy abrazada a ti. Perfecto, como una trenza lateral, como una imágen del Fín, como una posición de vida. Ya lo sé, sé que en realidad no me lo has preguntado nunca, pero también sé que esto es lo que no pienso después.

 

Después de hacer el amor contigo pienso que…

 

1) Me sabe mal que a Mary Shelly se la bebiese entera un vampiro.

 

2) Aunque seas hombre te pareces a Jennifer Coonelly fumando.

 

3) Podría bailar un vals contigo aunque no sepa bailar vals.

 

4) Cuento los números sin orden.

 

5) La dominancia y la sumisión pierden el sentido juntos.

 

6) Los animales nos rodean, nos lamen y nos molestan.

 

7) Una tortuga de mar es maravillosa.

 

8) Tus dedos son pestañas cuando hacemos el amor.

 

9) Te leo un libro para que no pienses.

 

10) Los pinceles del PhotoShop son remos.

If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!

Related posts:

One Comment on “Mi Jennifer Coonelly en hombre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *