Kahlo entrevista a Alejandra Alarcón, la más roja

Alejandra Alarcón es una de las artistas emergentes bolivianas más potentes del panorama actual, la Caperucita de nuestros días. De acento gore y mirada inocente, su obra nos remite a los cuentos que formaron todo nuestro imaginario infantil, tratando el tema de género y las relaciones humano/animales desde un punto de vista tan violento como reconciliador. Porque ella va más allá de los tópicos y, de acuerdo con Nietzsche, defiende la Barbarie como afirmación de la vida en su imaginario perverso. ¡Veamos qué sucede, sigámosla!

Aquí una pequeña sinospsis de su biografía:
«Alejandra Alarcón nació en la ciudad de Cochabamba, Bolivia, el 4 de Julio 1976. Actualmente vive y trabaja en  México D.F. Hizo la licenciatura en sociología en la Universidad mayor de San Simón , también la licenciatura en artes plásticas en la Escuela Nacional de pintura escultura y grabado La Esmeralda (México D.F.).»

Te descubrí a través de la exposición que realizaste en La Galería Sicart de Barcelona titulada «Fagia», un proyecto en el que primaba tu interés por el tema de la identidad femenina-masculina. ¿Cómo surgió este interés?
Es un tema que me interesaba desde que estudiaba sociología, lo fui profundizando después en el arte. Me interesa la identidad como un espacio de negociación, donde podemos ser de muchas formas, más allá de los roles, arquetipos, sexo, etc.

¿Conoces la teoría Queer? ¿Qué opinión tienes de ésta?
Sí la conozco, y coincido totalmente con sus postulados. De hecho, eso es justamente lo que me interesa trabajar desde el arte: la identidad como una construcción, un devenir. En mi serie “El Olor del Clan”, estas niñas pulpos (masculinas femeninas) van mutando o construyéndose diferentes formas de ser (ellas se visten con tentáculos, los cortan, cosen uno sólo, los guardan, etc.), ellas definen que de qué forma quieren ser. El límite entre lo femenino y masculino es cada vez mas difuso, creo q es algo que ocurre actualmente en la vida misma.

Creo en la autodesignación de la identidad, en el libre tránsito identitario, en el hecho de que además podamos ir cambiando en el tiempo, somos este devenir masculino femenino, animal humano, etc.

¿Hay algún(a) artista o teórico que te haya influenciado de manera destacada como creadora que eres?
Hay muchos (y por épocas), pero los siguientes son los que definitivamente han influido en mi forma de pensar: Camille Paglia (Sexual Personae, Vamps & tramps), Michel Onfray (Teoría del cuerpo enamorado), Morris Berman (Cuerpo y Espíritu), Fernando Mires (El malestar en la Barbarie), Christian Olivier (Los hijos de Yocasta), Baudrillard.

En tu imaginario artístico vemos la presencia animal, la del pulpo sobretodo, como algo bastante recurrente ¿Qué significado tiene este animal en la obra?
Me interesa profundamente la relación con lo animal como la naturaleza que aún tenemos, pese a toda la cultura. Lo femenino como este carácter demónico de la naturaleza ctónica.

Escogí al pulpo como motivo iconográfico por sus características: textura blanda, mojada, y su fisonomía que alude a los órganos sexuales femeninos (vagina – boca dentada) y masculino (tentáculos). Siento que con el pulpo podía hablar de lo materno castrador femenino y a la vez de lo sexual (femenino masculino).

Tu obra transpira erotismo, ¿cómo definirías este concepto en tu manera de ver el mundo?
Siento que el erotismo en mi obra es asexuado, trasciende los estereotipos femeninos masculinos, humano y animal.
Pienso que uno de los poderes de lo femenino radica en lo erótico .Creo en el poder de seducción femenino.

Las protagonistas de tus cuadros parecen heridas. ¿Consideras que los mitos y cuentos propios de la cultura occidental nos hacen daño al crecer?
En mi obra hay varias protagonistas, heridas y no heridas.

Las que trabajé en la serie de Caperucita la más roja y Cindirella Ending, para mí son heroínas: Caperucita mata al lobo y lo vuelve capita, la de la Princesa y el sapo se come al sapo o lo licua en vez de besarlo, Rapunzel se corta las trenzas para que nadie la rescate, o atrapa a su rescatador amordazándolo en la torre con su cabello. En estas series me interesa invertir, mezclar, yuxtaponer y recomponer la imagen femenina que es planteada en los cuentos y emulada en lo cotidiano inadvertidamente. Las “Caperucitas más rojas” son las que atraviesan el bosque sin miedo, son dueñas de sus instintos, de la naturaleza y sus peligros.

En la serie El Olor del Clan (la de los pulpos), sí están heridas, pero para reconstruirse; cortarse para coserse de otra forma. Se hieren, sin embargo, para ser como ellas quieren y no como les tocó ser. La herida, como un proceso de cambio, como parte de la vida. La cicatrización, el estar dispuesto a ser de otra manera, en piel.

Respecto al las narrativas propias de al cultura occidental y su lado moralizante, creo que hay roles que reproducen un imaginario, en el que las posibilidades de Ser son muy constreñidas. Los mitos son para definir quién es el bueno y quién es el malo. Pero en realidad nosotros somos tan lobos como humanos, tan buenos como malos, tan hombres como mujeres. Caperucita es el lobo y el lobo es Caperucita». Creo que es necesario cuestionar estos discursos. Me interesa desmantelar la intención civilizatoria racionalista de estos cuentos; me interesa relativizar el bien y el mal, hacer que sus límites sean difusos, ambiguos, ambivalentes. Coincido con Nietzsche en su defensa de la Barbarie, ésta como afirmación de la vida.

Trabajas con acuarelas, una técnica muy suave a la que sin embargo tú le das un sentido muy violento. Creando casi una contradicción gráfica que a muchos nos llamará la atención. ¿Significa esto un acto de pérdida de inocencia o sin embargo quieres mantenerla?
Quiero mantenerla, la inocencia puede ser irreverentemente perversa. La inocencia como un estado no civilizado donde aún se puede decir toda la verdad sin disfrazarla.

¿Cuando estás creando escuchas música? Dinos cinco discos que escuches a menudo y de algún modo te hayan ayudado.
Son muchos pero estos son los de la banda sonora de ahora: Micah P. Hinson, Matt Elliott, Nick Drake, Emiliana, Torrini, Lhasa de la Sela, Andrew Bird, Vicky Leandros, Keren Ann, Lisa Hannigan,. Agnus and Julia Stone, Mirah.

Acabas de presentar una primera parte de AMORTE, tu nuevo trabajo. Una obra que, como bien nos cuentas en el blog, tiene que ver con el amor y el fin del amor. ¿Para tratar el tema te basas en experiencias propias o intentas basarte en historias universales?
Lo personal es universal. Parto de lo que yo siento, sin embargo, esto no necesariamente es una representación de mis experiencias. Creo que cuando lo trabajo, se vuelve universal en la medida que mi individualidad es universal.

Cuando trabajas sobre el tema de la pareja y su fin, te basas en la existencia de tres personajes ‘él, ella y el conejo’. ¿Qué significado tienen estos tres roles?
No hay un único significado, pero te puedo decir qué veo yo. Yo lo siento como si fueran cierto tipo de relaciones en las que, para mantener el equilibrio, los miembros se desequilibran. Ese conejo herido como los compromisos que hacemos por mantener el equilibrio, lo que dejamos de nosotros mismos para mantener un orden. Estos personajes logran un equilibrio con esta base, con esto que los une, lo que han dejado de sí mismos.

A menudo, los protagonistas de tus obras parecen fusionarse entre sí hasta llegar a una unidad ¿Qué sucede?
En la serie de Caperucita la más roja, ella devora al lobo. En la del sapo y la princesa, ella se come al sapo en vez de besarlo o lo licua. Quizás este devorar sí es violento. Ella es cada vez más el lobo y el lobo cada vez más caperucita. En esta relación se pierde la noción de devorador – devorado, victimizado – víctima. Ambos, en su relación de poder, alternan roles. De la misma manera, caperucita niña – inocencia /con el de mujer – voluptuosa, seductora.


En esta unión violenta o dolorosa me interesan también los fluidos como espacios de indefinición identitarios, lo dionisiaco, las sustancias intermedias que diluyen las fronteras del cuerpo, (quizás esto puede provocar temor a perdernos en el otro).

Es como si tus personajes se reinventasen a partir de lo aprendido. ¿Crees que esto es algo muy propio de las mujeres del siglo XXI o que ha sucedido siempre a lo largo de la historia?
Exacto, mis personajes se reinventan. Asumen todo este proceso en la piel. Eligen de qué manera quieren ser, aunque a veces esto implique cortar, coser, cicatrizar, y volver a cortar…… Yo creo que ha sucedido siempre.

¿Cuáles son tus cinco novelas o poemarios predilectos?
El lugar del cuerpo de Rodrigo Hasbún, Kafka en la orilla de Haruki Murakami, La invención de la soledad de Paul Auster, La Ingratitud de Ying Chen y Diarios de Jhon Cheever. (Son muchos más pero estos son los de ahora).

En la segunda parte de tu nuevo trabajo podemos ver ‘Stills’ de un vídeo en el que una mujer se lava las manos de sangre; toda una metáfora. ¿Al realizarlo lo concebiste como una performance?
En este video, quería denotar un momento muy íntimo en el que una mujer canta suavito una canción (su canción), mientras se lava las manos como un acto propio, de expiación, de acabar con algo para volver a empezar. Quería mostrar este momento de limpiar, insinuando que ella había matado algo, sin explicar bien qué o a quién. El video tiene dos versiones, una en la que se lava y queda limpia, y otra en la que se pone unos guantes de plástico encima de la sangre y lava los guantes. En esta segunda versión no hay canción, es este el acto frenético de tratar de limpiar – ocultar – no asumir algo que tiene dentro.

Este video performance, fue un acto psicomágico de limpiar algo para volver a empezar.

¿Podrías compartir con nosotros cinco películas que te hayan marcado como artista?
Intimidad de Patrice Chèreau, Pillow Book de Peter Greenaway, 2046 de Wong Kar Wai, Las memorias de Antonia y Santa Sangre de Alejandro Jodorowksy, La Doble vida de Verónica de Krzysztof Kieslowski, El marido de la peluquera, y por supuesto muchas más pero de estas me acuerdo ahora.

En tu obra audiovisual el Folklore y los tópicos femeninos representan la base del concepto de algunos de tus vídeos. ¿Crees que estos dos aspectos de la cultura siempre van ligados?
Sí, creo que estas expresiones (los cuentos infantiles, las telenovelas, los concursos de belleza, las películas, los comics, etc), están cargadas de valores. Son el imaginario a través del cual nos movemos; por eso que me interesa trabajar a partir de ellos, transmutarlos, resignificarlos.

Y para no acabar nunca esta entrevista me gustaría hacerlo bailando. ¿Qué canción ponemos Alejandra?

Leonard Cohen – Dance me to the end of love.mp3

9 Comments on “Kahlo entrevista a Alejandra Alarcón, la más roja

  1. Gracias! Me gusta mucho como ha quedado la entrevista.
    La primera referencia que tuve fue por Elisa en su blog :) Gran trabajo.
    También tengo presente a Alejandra para un futuro proyecto. Un beso a todas.

  2. Alejandra Alarcón, para empezar, un nombre fuerte. Yo también soy boliviana y me siento orgullosa de tener entre mis compatriotas una artista contemporánea tan significativa con peso mundial. Me gustaría saber más de este gigante creador! Felicidades, A.A.

  3. Me ha gustado, lo encontré por casualidad o cómo se encuentran las cosas.
    estoy muy de acuerdo con los roles de los personajes.
    es cierto que siempre hay que romper para sanar y me gusta la gente
    que lo dice y hace
    ya que tenemos tantas cosas que hacer que nos preocupa el no hacer
    y angustia el no poder hacer más porque te falta tiempo.
    el tiempo que dedicas a los demás,
    para sobrevivir, sabiendo que eres afortunado
    bueno eso no importa, la cosa es que me gustó encontrarme
    con esta chica.

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