Esto me recuerda a un lío que tuve con una japo preciosa cuando vivía en Dublín y que me enseñó una palabra que en japonés suena fantástica: “samoi”, que es frío. Santo farolillo chino, lo único no acorde con su aura de ser biológicamente perfecto era el nombre. Cuando una amiga mía me preguntó por teléfono cómo se llamaba y se lo dije se montó un show.
-Tomoyo. -¿Qué? -Que se llama Tomoyo. -¿Que se llama como tú?
"La separación entre creador y creado explica más cosas. En el caso de la ciencia, por ejemplo, explica que la ciencia pueda enseñarse. La obra, una vez creada, se libera de su creador. Pertenece a todo el mundo y puede ser universalizada, que para eso están las universidades. La no separación, la libertad del arte con respecto al científico principio de objetivización, explica en cambio que el arte no pueda enseñarse. Son palabras de Borges: 'El arte no puede enseñarse, se puede enseñar el amor al arte'."*
*'Ideas sobre la complejidad del mundo' de Jorge Wagensberg, Editorial Tusquets
Ah, las Lolis…
Esto me recuerda a un lío que tuve con una japo preciosa cuando vivía en Dublín y que me enseñó una palabra que en japonés suena fantástica: “samoi”, que es frío. Santo farolillo chino, lo único no acorde con su aura de ser biológicamente perfecto era el nombre. Cuando una amiga mía me preguntó por teléfono cómo se llamaba y se lo dije se montó un show.
-Tomoyo.
-¿Qué?
-Que se llama Tomoyo.
-¿Que se llama como tú?
Etcétera.
He escrito más que el tostado, Dios.
:) jiji