Nov
21

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Cascanueces en el gimnasio


Representa que en este post debería anunciaros que en mi tiendecita online ya es Black Friday pero es que ayer hablé con el bailarín por segunda vez en mi vida. ¡Sí! El del gimnasio, al que os presenté en este primerísimo post dedicado a él. Pues, mientras hacía elíptica, mi compañero de sudores, al que sólo conozco del gimnasio pero que ya se ha adelgazado 10 kilos desde el año pasado, me dijo: ¿Sabes que al bailarín lo han cogido para el Cascanueces? ¡Wala, y tú estás irroconocible!, le dije. En serio, además me explicó que él por un tiempo vivió en Viena, me refiero a él, mi compañero de elíptica, y que allí la gente bailaba el vals, no le dije que yo también viví allí durante un año y que no conocí a nadie que bailara el vals, daba igual, me pareció bonito igual, sudé y sonreí. Qué distino lo vivimos todo. Así que le pregunté de dónde sacaba la fuerza de voluntad para estar tan sano y adelgazar tanto en un año y luego felicité al bailarín. Ya, me atreví a hablarle, y hasta me dio su Instagram. Dice el bailarín que se va este viernes a California, que le han dado el papel de príncipe. No sé, me hizo mucha ilusión, como en una película de Wong Kar Wai. Tras tantos días de elíptica y pesas y días en los que sólo nos miramos, me dio por pensar que realmente los sueños se hacen realidad si no paras. Por lo menos, pensé mientras seguía caminando muy rápido sobre una máquina, a uno de nosotros le va súper bien, también al de al lado, y a mí ni tan mal. Lo divertido de ir al gimnasio del barrio son estas pequeñas cosas, ay. Aunque yo no me adelgazo y siempre somos los mismos. También le he cogido cariño a Manel, que corre y corre durante horas sin decir nada, menos esa vez en la que me dijo como apoyar bien mis piés sobre la cinta. Jo, si es que hasta la chica súper perfecta que viene cada día me sonríe y yo le sonrío a ella aunque no sepamos más. Ay, soy tan Bridget Jones, en serio. Voy al gimnasio, vuelvo, me ducho mientras Obi intenta desenredar mis braguitas del chándal, y por la noche me como una terrina entera de helado con macadamia. El príncipe de Cascanueces, claro que sí. ^—*_¡Ay! Read More

Nov
19

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You’ll get there

Siempre que quedo con Pétula nos encontramos un colchón abandonado y subimos una cuesta que ninguna de las dos había subido antes y luego estamos bien. Seguro que es casualidad pero como siempre nos sucede lo mismo me parece muy tierno y sonreímos y seguimos andando, suerte que llevamos zapatillas cómodas. Tú azules y yo doradas. Paseamos, tomamos algo, y estamos tranquilas. Con ella me siento a gusto, en calma, aunque a veces hablemos de cosas muy serias o tristes. Siempre hay algo que celebrar, estamos bien, estamos bien, decimos las dos abrigadas. Me gusta tú chaqueta con pelo, yo no encuentro ninguna para este tiempo, mira… ¡La que llevo tiene ya muchas bolas! Así que fuimos de tiendecitas antes de despedirnos, la condición es que esté hecha aquí, de consumo responsable. En Gracia hay diseñadores condales de lo más estilosos. ¡Ésta, ésta es perfecta! Pues me la llevo puesta. Ha sido genial ir a la Fira del Llibre Independent Autoeditat de Barcelona contigo. Sí, ¿te sabe mal si cuento la situación de micromachismo que hemos vivido hoy en el blog? ¡Qué va! El hecho es que Pétula y yo tenemos la voz muy dulce y cariñosa, al terminar de comer en un restaurante, el camarero se acercó mucho a nosotras y nos comentó lo muchísimo que le llamaba la atención la finura de nuestras voces, imitándonos al pronunciar no sé qué. Las dos nos quedamos calladas, estábamos hablando de nuestras cosas, le pusimos mala cara, y comentamos en voz lo suficientemente alta para que nos entendiera, que su intervención había sido bastante incómoda e innecesaria. ¿Por qué ese comentario? ¿Tenía que imitarnos? No es agradable que un desconocido se acerque tanto a ti para imitarte o comentar un aspecto de tu físico, aunque no lo hiciese con mala intención fue desagradable de verdad. Fue incómodo que nos imitase, que se diese esa licencia machiruli, y a estas alturas de la vida ya no estamos para micromachismos ni para machismos ni para nada de eso. La vida es demasiado valiosa para no querernos, y para no querernos mucho entre nosotras. Ay, lo bonito fue que seguimos andando, como hacemos siempre desde que nos conocemos, hace ya más de diez años.  Así que si este invierno veis a una chica con un abrigo abrigable somos nosotras, todas nosotras. ^—*_¡La ilustración del post son los stickers que le pillé a Laura Endy! Read More

A continuación una lista de 10 cosas que sentí paseando con ella:

 

1) El colchón que nos encontramos es el colchón de nuestra amistad.
2) Subimos y subimos y subimos, primero fuimos chicas, ahora mujeres y un día abuelitas.
3) Nos entendemos más allá de las banderas, como mujeres.
4) Siempre aprendo de cine contigo. Siempre aprendo contigo.
5) La pedagogía en el arte, aunque no tengamos hijos es vital para todas.
6) Olvidamos nombres de artistas pero que ya sabemos y a los cuáles nos referimos igual.
7) Siempre nos perdemos pero eso ayuda.
8) Nuestros barrios, agradecemos la calma.
9) Nos conocimos cuando Internet era naïve.
10) Pronto, subiendo nuestro ‘turó’. Subiendo y subiendo juntas.

 

 

Canción dedicada a Pétula:

 


 

Nov
17

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Pensamientos, flores de invierno

Hoy ha sido un día en streaming y ha sido el día en el que descubrí el significado de los Pensamientos. Durante la mañana he cosido pero me he sentido tan sola a nivel sentimental que hacia las siete de la tarde, al terminar una muñeca nueva inspirada en las antiguas muñecas japonesas, he ido a la tienda de telas del barrio y luego a la peluquería de mi calle sólo para ponerme guapa ante el frío. Me había duchado esta mañana, medio dormida, y he elegido una tela de flores preciosa para el vestido de la muñeca nueva, que ahora está desnuda. De pequeña ir al pelu era una fiesta, siempre me ha encantado. Y, ahora, mientras escribo este post sigo teniendo frío pero estoy contenta. ¿Sabéis? La tela es preciosa, estampada de ‘Pensamientos’. Así que, al llegar a casa, he buscado de dónde proviene el nombre de ‘Pensamientos’ para estas maravillosas flores, que de algún modo me han animado tanto el día, y os cuento lo que he descubierto. Los ‘Pensamientos’ son unas flores que sólo surgen en los meses más fríos del año, flores que aguantan las heladas y que prefieren el jardín a cualquier interior. Esta planta tuvo su mayor esplendor durante la época victoriana en Europa, típica en los primeros Jardines Botánicos de la historia y Universidades de la época. De allí su nombre, de allí y de Francia, al denominarlas de este modo al observar cómo se marchitaban al irse el invierno, cuando se inclinaban hacia delante como una pequeña personita que está reflexionando, absorta en sus recuerdos y pensamientos. Además, es una flor comestible y conjuro de amor psicomágico. Pues, como dice la leyenda inspirada en la obra de Shakeaspeare, si colocas una flor del Pensamiento encima de alquien que está dormido, cuando se despierte se enamorará de la primera persona que vea. Y aquí viene lo mejor de todo y es que los Pensamientos tienen relación directa con Oberón, el nombre de mi perro Obi, el Rey de las Hadas, en ‘El Sueño de una noche de verano’ de W.Shakespeare. Cuándo Obi envía al pícaro espíritu Puck a recoger una pequeña flor del oeste que llamaba ‘amor en la pereza’, el Pensamiento, para disfrutar de los mágicos efectos amorosos que despiertan en la persona que la recibe. Ay. ^—*_¿No es hermoso? Read More

 

Pensamientos cantando en ‘Alicia en el País de las Maravillas’:
 

 

Nov
16

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Reflexión sobre estos días de enfado


Todas y todos tenemos nuestro talón de Aquiles, el mío, desde pequeña es el de la impotencia ante la injusticia y cualquier tipo de situación de abuso que por algún motivo profundo hace que me exalte muchísimo estos días. Por entonces, de niña, pensaba que al menos cuando fuese mayor todo sería más justo, era una niña muy soñadora y un tanto ilusa, casi tanto como ahora, pero ahora ya soy mayor. Y siento que me enfado mucho, que estos últimos meses la injusticia me desborda anímicamente. Pero la injusticia ha existido siempre, desde tiempos inmemoriales, y aunque me duela muchísimo reconocerlo tengo que aprender a convivir con ella en el día a día por mucha rabia y tristeza que esto produzca, por mucho que crea en el Karma, por mucho que me duela a nivel íntimo y/o social, sin dejar de hacer lo poco que pueda hacer para luchar contra lo que creo abusivo o injusto, pero sin tanta rabia. Sin olvidar la belleza que también hay en la vida, aunque sea con los muñecos, con las pequeñas acciones, o a través de los largos paseos con mi perro, con un hashtag, con una foto, con este post, con una sonrisa. Ya me perdonaréis si últimamente no he sabido separar la emoción primaria de la secundaria, sobre todo en Twitter. Sé que se me nota el enfado en las redes sociales y también en la vida real, que últimamente estoy más susceptible a nivel político y con temas de machismo. Así que hoy he decidido dedicar esta tarde a pensar sobre todo esto que os cuento, y a sentirlo más allá de las emociones y de la actualidad, a darme espacio para salir del enfado por un rato y respirar un poco. Marta, tienes que calmarte, tanta rabia te agota, no la sabes canalizar bien del todo y estás dejando de cuidarte y de cuidar a los demás. ¿Pero cómo lo hago? Supongo que en primer lugar no personificando tanto todo lo que sucede, por muchísima empatía que sienta con lo que ocurre a mi alrededor o hasta me ocurre, tengo que aprender a ser capaz de poder separar, ni que sea para poder ayudar mejor. En segundo lugar, he escrito en mi libreta, dejando de hacer tantos juicios de valor e indagar más allá en mis creencias y las creencias de los otros al leer y escuchar, y trabajar el día a día dejando más espacio al diálogo, y hasta al silencio, también al interno, y a la diferencia de opiniones, por mucho que me cueste a veces con temas que me duelen el alma. Y, en tercer lugar, afrontar hasta dónde puedo llegar y hasta dónde no puedo llegar. ‘Marta, tú no eres política ni quieres formar parte de un partido político, no puedes hacer más allá de lo que ya haces’, me dijo hace poco una gran mujer. Y, aunque sí considere que todos somos políticos en cierto modo, es cierto que en nuestras vidas podemos elegir ser mejores persones a través de nuestras profesciones, acciones y textos, cada una y cada uno con nuestras posibilidades. Desde el barrio, desde el afecto, y con las pequeñas acciones. Aceptar que a veces nos equivocaremos, y que muchas veces, aunque quisiéramos hacer más debemos ser pacientes y compasivos, también con nuestros actos o palabras. Y el enfado, eso sí lo sé, suele ser una emoción secundaria, una que proviene de otra muy anterior y que está bien no olvidar. Por eso, lo siento mucho si estas últimas semanas he sido un poco brusca. ¡Eo, con esto no quiero decir que dejaré de sentir dolor ante la injusticia!, eso es imposible, sólo que intentaré no vivirlo tanto desde el enfado y con más cariño. Y seguiré luchando a mi manera, en lo que pueda, pero con más amor. ^—*_¡Ay, a continuación una canción que me calma! Read More

 

 

Erótico

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